Esteco la ciudad perdida es descubierta
Los restos de la mítica ciudad colonial de Esteco (oficialmente Nuestra Señora de Talavera) fueron encontrados en la provincia de Salta, demostrando que el famoso pueblo "tragado por la tierra" según la leyenda fue real.
Diversos equipos de arqueólogos e investigadores del CONICET trabajan en la zona desde hace años y han hallado muros, cimientos y estructuras de un fuerte colonial semienterrado.
Historia y Ubicación de los Restos
Esteco I (Esteco Viejo): Se fundó en 1566 cerca de El Vencido (El Quebrachal).
Esteco II: Tras problemas y ataques, se trasladó en 1609 hacia el área de Río Piedras, en el departamento de Metán.
El final: La ciudad sufrió una fuerte decadencia y quedó devastada y despoblada tras el gran terremoto del 13 de septiembre de 1692.
Descubrimientos Arqueológicos
Los científicos descartaron que fuera solo un mito popular.
En el sitio de Río Piedras se descubrieron muros de más de tres metros de altura y los restos de un fuerte colonial.
Las excavaciones permitieron hallar objetos de la vida cotidiana colonial y trazar con precisión la ubicación histórica de los asentamientos.
Los Datos Reales de las Excavaciones Actuales
Las investigaciones dirigidas por arqueólogas y científicos del CONICET en los sitios de Esteco I (El Vencido) y Esteco II (Río Piedras) han desmitificado el oro pero confirmado la dura realidad colonial:Adiós al mito del oro: Las científicas María Marschoff y Julia Simioli confirmaron que no existen evidencias arqueológicas de oro o plata en la zona. La riqueza real del lugar provenía de su posición estratégica como nodo de comercio ganadero y textil de la frontera.
Objetos cotidianos globales: Las excavaciones en medio de la densa vegetación chaqueña han sacado a la luz vasijas de aceite de oliva llegadas en barcos desde Europa, conviviendo con piezas cerámicas de alfarería producidas por las comunidades indígenas locales (Hules y Diaguitas) bajo el régimen de encomienda.
Estructuras semienterradas: En el área protegida de Río Piedras (Esteco II), se logran divisar montículos de tierra boscosa que resguardan los antiguos muros de adobe de un fuerte colonial y cimientos que superan el metro de altura.
El declive previo: La arqueología demostró que el sismo de 1692 solo dio el "tiro de gracia" a una ciudad que ya agonizaba. Esteco sufría una severa crisis económica por el desvío de las rutas comerciales y un fuerte hostigamiento de los pueblos originarios que defendían su territorio.
Las excavaciones arqueológicas en el sitio Esteco II (Nuestra Señora de Talavera de Madrid), lideradas por las especialistas Julia Simioli y María Marschoff con el respaldo del CONICET, se centran en revelar la arquitectura de la ciudad oculta bajo el monte santiagueño-salteño y reconstruir la vida cotidiana globalizada de sus habitantes.
A continuación se detallan los hallazgos estructurales y materiales más importantes de las campañas de investigación: Estructuras y Arquitectura Desenterradas
El Fuerte y Presidio de San Carlos: Es la estructura más impactante. Fue construido en adobe en el año 1666 (décadas después de la fundación de Esteco II) para proteger a la población de los ataques de las comunidades indígenas chaqueñas.
Muros monumentales: Los arqueólogos lograron excavar torreones de este fuerte con paredes de adobe que conservan un espesor y profundidad de hasta 3,20 metros. Se considera un hallazgo excepcional y posiblemente único en América Latina por mantenerse en pie estructuras de este tamaño hechas enteramente de adobe.
Iglesia Matriz y Cabildo: Basándose en los planos fundacionales de 1610 del gobernador Alonso de Ribera, las excavaciones se han orientado a delimitar los cimientos de las 49 manzanas originales de la urbe, identificando indicios clave de la plaza central, la Iglesia Mayor y los edificios públicos.
Nuevos sectores: Las líneas actuales de investigación incluyen el relevamiento superficial de sectores boscosos aún no excavados para identificar nuevas estructuras arquitectónicas interconectadas antes de que la densa vegetación las vuelva a sepultar.
Lejos de la leyenda de las riquezas, la cultura material recuperada revela un dinámico nodo comercial fronterizo donde convivían objetos de todo el mundo:Globalización colonial: Se han desenterrado fragmentos de porcelana china, loza fina y cerámica española que viajaban miles de kilómetros en barco hasta el puerto de Buenos Aires antes de subir en carretas hacia el norte.Vasijas de aceite de oliva: Los restos de tinajas europeas evidencian el consumo de bienes importados de lujo por parte de la élite de la ciudad.Sincretismo indígena: Estos objetos importados convivían directamente con alfarería de producción local elaborada por las comunidades nativas (como los Lules y Diaguitas) bajo el sistema colonial de encomienda.
Pequeños tesoros: En los estratos más profundos se han rescatado herramientas de hierro, objetos de metal y piezas singulares como un botón colonial con hilos de plata tejidos, actualmente resguardado en el Museo de Antropología.
Dificultades de la Investigación en el Terreno
Vegetación invasiva: El sitio se encuentra inmerso en una densa zona de monte chaqueño. La velocidad con la que crece la vegetación borra rápidamente la visibilidad del terreno entre campaña y campaña.
Sedimentos fluvio-eólicos: Al estar cerca de cuencas hídricas, los restos arqueológicos han quedado sellados bajo capas de sedimentos acumulados por el viento y el agua, formando elevaciones monticulares artificiales que los científicos deben micro-excavar.Saqueos: Al haber sido un sitio abandonado durante siglos y alimentado por el mito popular del oro, las ruinas han sufrido históricamente problemas de huaqueo (saqueo ilegal de tumbas y restos), lo que destruye el contexto arqueológico.
https://www.pagina12.com.ar/476997-esteco-historia-de-la-ciudad-desaparecida/
https://www.lanacion.com.ar/lifestyle/esteco-mitica-ciudad-del-siglo-xvi-descubierta-nid2520655/
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