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La casa de Palermo de Juan Manuel de Rosas

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Palermo: la casa de Rosas El paseo de Palermo, residencia que fue de Juan Manuel de Rosas, se llamaba Palermo de San Benito. Se cree que una capilla situada en las inmediaciones de Belgrano, demolida hace tiempo, se lo dio. Los terrenos de Palermo eran arenosos y arcillosos y para poderlos utilizar hubo que rellenarlos en su mayor parte. La construcción de la casa de Rosas se hizo en barro y argamasa, que se sacaba de Belgrano, que fue calera, terminándose la obra en 1838. Descripción Los corredores de esta casa eran de arquerías, teniendo un baluarte en cada ángulo recto de los extremos. Manuela Rosas ocupaba cuatro habitaciones en la parte oeste del edificio. Rosas ocupaba las del este, componiéndose el mobiliario de su habitación, de una cama de bronce, un armario en la pared y sobre una estufa un gran espejo. En frente a su cama tenía su escritorio particular y en el medio de la pieza una gran mesa llena de expedientes. Dos chiffoniers de caoba, en uno de los cuales guardaba sus di...

La cautiva francesa de Baigorrita, María Carriere

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Las historias de cautiverio han sido fuente de historias de ficción que a menudo pueden confundirse con la realidad y viceversa como ya hemos comentado en este blog. El caso de la cautiva María Carriere de Omer de alguna manera es de esos relatos en los cuales ha bebido profusamente nuestra literatura argentina. Una mujer blanca, en este caso de origen francés que junto a sus dos pequeños fue tomada en cautiverio. Hay una enorme similitud con el personaje (en este caso española) de la novela Finisterre de María Lujo en cuya trama aparecen tanto el cacique Baigorria como una cautiva actriz que al parecer también existió. En los siguientes fragmentos da cuenta de ello Ricardo Piglia y un análisis de la novela de Maritza Montaño que vale la pena seguir en el link detallado. Al comienzo una breve nota publicada en FB brinda una vista general y para cerrar parte de la correspondencia cursada desde órganos eclesiásticos que responden a reclamos desde Francia y finalmente dan cuenta del regre...

La cautiva cordobesa Fermina Zárate

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El rastro de la cautiva La arena A partir de un poema de Bustriazo Ortiz, se rastreó la historia de vida de la cautiva Fermina Zárate, una mujer que conoció Mansilla en su visita a los toldos. "En la constelación de sentidos que supone el abordaje de una obra, muchos son los enfoques posibles", dice Dora Battiston en el prólogo de "Canto Quetral I", de Ediciones Amerindia, tomo que recoge los seis primeros libros de Juan Carlos Bustriazo Ortiz (1954-1964). No se pretende en esta página un análisis literario del poemario señalado. Lego de condición, me excuso rápidamente de tamaña empresa. Solamente campea -tras el convite de Dora- el ánimo de ensayar algunas consideraciones en el sentido que ella propone. Simplemente, como investigador comarcano del complejo cultural de los ranqueles, pueblo que hoy retoña tozudamente, pese a todo, -y diría- desde condiciones terminales de amnesia y amputación cultural. Ceñido a la elocuencia de los amarillentos papeles que suelo fr...

La cautiva Fermina y Lucio V. Mansilla

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Cap LXV – Cacique Ramón  – Es fama que Ramón ama mucho a los cristianos; lo cierto es que en su tribu es donde hay más. Una de sus mujeres, en la que tiene tres hijos, es nada menos que doña Fermina Zárate, de la Villa de la Carlota. La cautivaron siendo joven, tendría veinte años; ahora ya es vieja. ¡Allí estaba la pobre! Delante de ella, Ramón me dijo: -La señora es muy buena, me ha acompañado muchos años, yo le estoy muy agradecido, por eso le he dicho ya que puede salir cuando quiera volverse a su tierra, donde está su familia. Doña Fermina le miró con una expresión indefinible, con una mezcla de cariño y de horror, de un modo que sólo una mujer observadora y penetrante habría podido comprender y contestó: -Señor, Ramón es buen hombre. ¡Ojalá todos fueran como él! Menos sufrirían las cautivas. Yo, ¡para qué me he de quejar! Dios sabrá lo que ha hecho. Y esto diciendo se echó a llorar sin recatarse. Ramón dijo: -Es muy buena la señora -se levantó, salió y me dejó solo con ella. ...

Cautiva de ficción Dorotea Bazán

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Dorotea, la cautiva: india blanca por amor. Después el viento del desierto,  repitió en tus caderas las lunas que en dolor se hicieron fruta hasta llegar a diez entre tus brazos, y el día que te dieron a elegir entre Cautiva o María Pilar de las Mercedes Cano resbalaron tu silencio los hijos del cacique y con una tremenda angustia en la mirada, decidiste por la hondura salvaje de la Pampa. Aquello era tu vida. El toldo y el desierto ya estaban en tu sangre». José Adolfo Gaillardou, «Cautiva»   En 1969 se editó en Argentina el disco «Mujeres Argentinas», una serie de poemas del historiador Félix Luna, musicalizados por Ariel Ramírez y cantados por Mercedes Sosa que hacían referencia a distintas mujeres de nuestra historia. Una de las canciones del disco era «Dorotea, la cautiva», la historia de Dorotea Bazán, una mujer cautiva en una tribu ranquel que, al ser rescatada por las tropas nacionales, se niega a volver a su tierra natal. En el desierto, Dorotea se enamoró de su caciq...

Lucía Miranda el mito de la cautiva

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El mito original Lucía Miranda es el arquetipo de la "cautiva blanca" en la literatura argentina, protagonista de una leyenda colonial de amor y tragedia relatada por Ruy Díaz de Guzmán en 1612. Cuenta la historia de una española raptada por caciques timbúes, enfrentando amor, lealtad y una muerte trágica, siendo un mito fundador. Ejemplo de una obra de teatro que toma el tema:  https://marialuisarossi.blogspot.com/2025/12/las-trenzas-de-la-cautiva-radio-teatro.html ** Nos dice Marìa Rosa Lojo: Lucía Miranda, entre 1612 y 1929: transformación de las identidades y de los roles étnicos y genéricos en un mito de origen rioplatense María Rosa Lojo La historia de la cautiva Lucía Miranda es un episodio de la crónica llamada «La Argentina manuscrita», concluida por el militar y funcionario de la Corona española Ruy Díaz de Guzmán (Asunción, ca. 1558-1629) hacia 1612, y publicada por primera vez en 1836, en la Colección de obras y documentos del Río de la Plata de don Pedro de Angel...

Fortineras, mujeres en la frontera

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Este es un artículo sobre las mujeres en la frontera sur de la Argentina, entre los años 1878 y 1885, durante la llamada Conquista del Desierto. Chinas, milicas, cuarteleras… y heroínas Roberto Arnaiz En los libros, la patria se viste de uniforme. Marcha firme, saluda al sol y besa banderas. Pero en el desierto, la patria tenía faldas sucias, los pies agrietados, las manos curtidas y un niño colgado del pecho. Y lloraba en silencio mientras cebaba mate con agua tibia sacada de un charco. Nadie lo cuenta. Nadie lo escribe. Nadie lo enseña. Pero casi la mitad de las fuerzas en la frontera no usaban galones ni botas. Usaban polleras y coraje. Las fortineras. Las que sangraron sin parte de guerra. Las que murieron sin gloria. Las que hicieron patria sin saberlo y sin que nadie se lo agradeciera. No era un puñado aislado de mujeres. No eran dos o tres valientes. Eran miles. Entre tres mil y cuatro mil, según lo que dejaron escrito algunos pocos que se animaron a mirar detrás del parte ofici...

Las fortineras en la frontera

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LAS FORTINERAS (1878 y 1885)        Lo que no menciona la historia oficial    La mayoría lo ignora, pero casi la mitad de las fuerzas de frontera fueron mujeres que dejaron todo para vivir, pelear y morir junto a sus hombres. Por la cultura religiosa de la época, la historia casi no menciona a las jóvenes que acompañaron a nuestras tropas en todas sus campañas. Sobre una fuerza efectiva de 6000 hombres, 4000 eran mujeres, las llamaban la “fortineras” sobre ellas cayó el oprobioso e injusto manto del olvido. Pero el número es demasiado importante para que no se les haga un merecido recuerdo. Las "FORTINERAS" De postas incendiadas por los salvajes o ranchos perdidos en el desierto, fueron quedando mujeres solas, tras la muerte de los hombres en las luchas con la indiada. Sin protección ni refugio, asimilarse a las tropas y fortines era a veces una forzada solución. Casi todas eran jóvenes analfabetas de bajo nivel social. En su mayoría campesinas gauchas, hab...