Entradas

Leopoldo II de Bélgica, un monstruo

Imagen
Exterminios en la historia y en el mundo (el pasado y el presente) (...) en 1835 nació uno de los peores genocidas de Europa, el rey Leopoldo II de Bélgica, un monstruo que no es tan conocido como Hitler porque su exterminio lo hizo en África.  Durante su reinado, Leopoldo II declaró al Congo como su posesión colonial personal y estableció un régimen del terror de 24 horas de esclavitud sin descanso para saquear todo el caucho y el marfil del pais, esclavizando incluso a los niños menores de 10 años para ello.   Los esclavos congoleños (incluidos los niños) que no cumplian con su cuota mínima diaria de cosecha del caucho, se les cortaba las manos, incluso se mutilaba a los niños delante de los padres y los dejaban desangrarse lentamente hasta morirse como castigo por no cosechas lo suficiente. Se estima que este genocida belga de Leopoldo II asesinó al menos a 10 millones de personas, lo que en aquella época era el 50% de la población del Congo, todo en apenas 20 AÑOS, un...

Libro - Juan Manuel de Rosas de John Lynch

Imagen
Introducción Juan Manuel de Rosas, estanciero, caudillo, gobernador de Buenos Aires entre 1829 y 1852, ha dejado perplejos a los estudiosos de la historia durante más de un siglo, aunque, fuera de la Argentina, son pocos los historiadores que han intentado comprenderlo. El tema requiere atención por varias razones. Estudiar a Rosas es estudiar las bases originales del poder político en la Argentina, las grandes estancias y su formación, crecimiento y desarrollo. Comprender a Rosas es comprender más claramente la naturaleza de las relaciones de parentesco, de los vínculos entre protector y protegido, entre patrón y peón, clave de tantas instituciones políticas y sociales en América Latina. Comprender a Rosas significa comprender más a fondo las raíces del caudillismo, o dictadura personal, en el mundo hispánico, y discriminar más cuidadosamente hasta dónde constituye una herencia del pasado colonial o cuánto de él deriva de la independencia y sus consecuencias. Observar a Rosas es obser...

La dieta del gaucho - solo carne vacuna

Imagen
Asado con los gauderios Alonso Carrió de la Vandera, conocido por su seudónimo de Concolorcorvo se refiere a los gauderios o gauchos, que conoció y trató él, muy de cerca, y dice que "muchas veces se juntan de éstos cuatro o cinco , y a veces más, con pretexto de ir al campo a divertirse, no llevando más prevención para su mantenimiento que el lazo, las bolas y un cuchillo. Se convienen un día para comer la picana de una vaca o novillo; lo enlazan, derriban y, bien trincado de pies y manos, le sacan, casi vivo toda la rabadilla con su cuero, y haciéndole unas picaduras por el lado de la carne, la asan mal, y media cruda se la comen, sin más aderezo que un poco de sal, si la llevan por contingencia. Otras veces matan sólo un a vaca o novillo por comer el matambre, que es la carne que tiene la res entre las costillas y el pellejo. Otras veces matan solamente por comer una lengua, que asan en el rescoldo. Otras se les antojan caracúes, que son los huesos que tienen tuétano, que revue...

La casa de Palermo de Juan Manuel de Rosas

Imagen
Palermo: la casa de Rosas El paseo de Palermo, residencia que fue de Juan Manuel de Rosas, se llamaba Palermo de San Benito. Se cree que una capilla situada en las inmediaciones de Belgrano, demolida hace tiempo, se lo dio. Los terrenos de Palermo eran arenosos y arcillosos y para poderlos utilizar hubo que rellenarlos en su mayor parte. La construcción de la casa de Rosas se hizo en barro y argamasa, que se sacaba de Belgrano, que fue calera, terminándose la obra en 1838. Descripción Los corredores de esta casa eran de arquerías, teniendo un baluarte en cada ángulo recto de los extremos. Manuela Rosas ocupaba cuatro habitaciones en la parte oeste del edificio. Rosas ocupaba las del este, componiéndose el mobiliario de su habitación, de una cama de bronce, un armario en la pared y sobre una estufa un gran espejo. En frente a su cama tenía su escritorio particular y en el medio de la pieza una gran mesa llena de expedientes. Dos chiffoniers de caoba, en uno de los cuales guardaba sus di...

La cautiva francesa de Baigorrita, María Carriere

Imagen
Las historias de cautiverio han sido fuente de historias de ficción que a menudo pueden confundirse con la realidad y viceversa como ya hemos comentado en este blog. El caso de la cautiva María Carriere de Omer de alguna manera es de esos relatos en los cuales ha bebido profusamente nuestra literatura argentina. Una mujer blanca, en este caso de origen francés que junto a sus dos pequeños fue tomada en cautiverio. Hay una enorme similitud con el personaje (en este caso española) de la novela Finisterre de María Lujo en cuya trama aparecen tanto el cacique Baigorria como una cautiva actriz que al parecer también existió. En los siguientes fragmentos da cuenta de ello Ricardo Piglia y un análisis de la novela de Maritza Montaño que vale la pena seguir en el link detallado. Al comienzo una breve nota publicada en FB brinda una vista general y para cerrar parte de la correspondencia cursada desde órganos eclesiásticos que responden a reclamos desde Francia y finalmente dan cuenta del regre...

La cautiva cordobesa Fermina Zárate

Imagen
El rastro de la cautiva La arena A partir de un poema de Bustriazo Ortiz, se rastreó la historia de vida de la cautiva Fermina Zárate, una mujer que conoció Mansilla en su visita a los toldos. "En la constelación de sentidos que supone el abordaje de una obra, muchos son los enfoques posibles", dice Dora Battiston en el prólogo de "Canto Quetral I", de Ediciones Amerindia, tomo que recoge los seis primeros libros de Juan Carlos Bustriazo Ortiz (1954-1964). No se pretende en esta página un análisis literario del poemario señalado. Lego de condición, me excuso rápidamente de tamaña empresa. Solamente campea -tras el convite de Dora- el ánimo de ensayar algunas consideraciones en el sentido que ella propone. Simplemente, como investigador comarcano del complejo cultural de los ranqueles, pueblo que hoy retoña tozudamente, pese a todo, -y diría- desde condiciones terminales de amnesia y amputación cultural. Ceñido a la elocuencia de los amarillentos papeles que suelo fr...