22 junio, 2017

Mito macrista: la herencia

JUN22. mitos macristas

MITO: LA PESADA HERENCIA

Gabriela Cabanillas (en Ramble Tamble blog)

Es muy difícil justificar y aplicar un plan de ajuste sin una crisis previa. ¿ Porque deberíamos ajustar sin crisis económica? El plan de convertibilidad de Menen y su respectivo ajuste vino precedido  por la hiperinflación iniciada en el gobierno de Alfonsín, y sin duda ajustes anteriores fueron justificados con crisis previas. Esta vez, Macri no encontró ese terreno de abono donde sostener su brutal ajuste, por lo que…hubo que inventarlo.

04 mayo, 2017

Contrarrevolución - la tentativa de construcción de una dictadura mafiosa.

Publicado en ramble tamble* MAY 1

la tentativa de construcción de una dictadura mafiosa.



Argentina en contrarrevolución (accidentada).


Jorge Beinstein
  1. La hipótesis de que Argentina se encuentra actualmente sumergida en un proceso de tipo contrarrevolucionario puede parecer exagerada, no tendría sentido hablar de contrarrevolución cuando no había en 2015 ninguna amenaza revolucionaria sino una experiencia que desde el punto de vista económico podría ser caracterizada como keynesianismo light extremadamente sensible a las presiones del establishment y asociada a un paquete político-cultural igualmente moderado que aunque entre otros temas reivindicaba a la militancia revolucionaria de los años 1960 y 1970 lo hacía borrando su programa y sus formas de lucha, reduciéndola a la imagen herbívora de una generación "idealista" que "quería cambiar el mundo". Eso y un poco más (sobre todo una gradual transferencia de ingresos hacia las clases bajas) bastaron a las élites dominantes para alzar la bandera del combate contra el "populismo" y arrastrar a grandes sectores de la capas medias.

10 abril, 2017

El neoliberalismo nos está matando

El neoliberalismo nos está matando, y es literal. Lo afirma la Organización Mundial de la Salud
El neoliberalismo nos está matando: el estrés económico como motor de la depresión global y el suicidio
Tomado de http://lasbalasdelcampanario.blogspot.com.ar/2017/04/el-neoliberalismo-nos-esta-matando-y-es_10.html

Por Noelle Sulivan, profesora ayudante de Estudios Sanitarios Globales y Antropología en la Northwestern University y compañera de Public Voices en The Op-Ed Project, para Revista Sin Permiso

Cambiemos pisa el acelerador

No podemos afirmar qué nos espera al frente pero que el empresidente ha decidido acelerar su modelo y profundizarlo ¿qué duda cabe?
Tal vez sea cierto que el #1A lo envalentonó pero sabemos que es su propio producto porque lo agitó desde sus grupos de tareas digitales y lo convalidó cuando por la noche el mandatario reafirmó las consignas confrontativas de la jornada estigmatizando micros y choripanes.
Cada vez se les hace más difícil mostrar coherencia entre sus dichos de amor, reconciliación y diálogo con sus actos represivos y su discurso descalificante. 
La justificación parece no ser suficiente porque de otra manera no sería necesario ocultar los actos como ayer con el desalojo de los maestros cubierto por un solo canal de noticias mientras los medios masivos lo invisibilizaban y si se lo oculta es porque no será tan bueno para la imagen del gobierno que representan ¿verdad? Por ejemplo en este momento (son las once de la mañana del día 10 de abril) en el portal de Infobae, ferviente seguidor del gobierno no se hace ni una sola mención a la represión de ayer en plaza Congreso vale decir que el tema ya no existe para ellos.
Las cartas están sobre la mesa y habrá que ver que hace cada uno con lo que le toca.
IXX, abr2017

06 abril, 2017

Historias de huelgas

Un día de paro además de resumir los reclamos de la hora puede devenir una jornada de reflexión, lejos de los mensajes propagandísticos simplistas a favor y en contra. No se puede reducir a chicanas sin sentido una gesta (la de los trabajadores) no solo histórica sino acumulativa porque a la manera de un aprendizaje, las conquistas obtenidas se acumulan y mejoran las condiciones a las que se pretende someter al eslabón más débil de la cadena productiva que es el trabajador. De allí su necesidad de agruparse y fortalecerse para reclamar lo que considera justo. Jamás en una huelga se pidió no trabajar sino hacerlo en mejores condiciones.

IXX, abr2017

03 abril, 2017

Sobre la burguesía nacional (publicado en La tecl@ eñe)

Una burguesía subordinada al capital internacional


Argentina tiene trabajadores con capacidad de producir, con dedicación, con disciplina y con posibilidades ciertas de incorporar más y mayores conocimientos. Surge entonces una pregunta: Por qué en nuestro país se combinan periodos de bonanza con depresiones, cierres de fuentes de trabajo, endeudamiento sobre dimensionado, pobreza y exclusión social. La respuesta para Horacio Rovelli, reside en la debilidad de su clase dominante que se subordina al capital extranjero y no es capaz de forjar una sociedad para todos.

Por Horacio Rovelli*
(para La Tecl@ Eñe)
http://www.lateclaene.com/horacio-rovelli-panorama-econmico

27 marzo, 2017

Crisis en Honduras: autoritarismo, crimen organizado y retroceso democrático

En Pájaro Rojo nos recuerdan el primer golpe blando de este siglo en latinoamérica que no solo interrumpió el proceso democrático normal sino que trajo consigo lo que en verdad eera su finalidad que es una enorme crisis cuyas consecuencias saltan a la vista.
IXX, mar2017

25 marzo, 2017

Mi viaje con el cucumelo

"En las 6 horas que duró el viaje también pude afianzar mis creencias, profundizar en mi espiritualidad. Lo raro es que nunca le dí importancia o nunca entendí lo de la paz espiritual. Siempre me consideré ateo y hoy en día soy politeísta. Me volví una persona que no se cierra a lo estrictamente real, sino que descubrí mi interés por lo místico y las religiones. Ahora soy una persona más tolerante que no se burla de alguien que adora a un elefante...ahora lo entiendo."

Amistades Desparejas Orion's

Letra

Letra de Amistades Desparejas, de Orion's

Un enano y un gigante se encontraron una vezAl principio se trataron de mucho servir a ustedEl enano se estiraba con deseos de crecerEl gigante agachado lo escuchaba superbienPero al cabo de algun tiempose acabo el trato cortesAl gigante la cinturase le estaba por romperAl enano le dolían las puntas de los piesAmistades desparejas este fin suelen tener

El gigante con su hermano al poco tiempo se encontróy pensó que a su medida todo iba a salir mejorEl gigante le hablaba de la ciencia y del saberEl hermano no pensaba más que en comer y beberEl gigante grande y buenotenía grande el corazónEl hermano ruina inútilun enano resultóA los gritos terminaron por no poderse entenderAmistades desparejas este fin suelen tenerAmistades desparejas este fin suelen tenerAmistades desparejas este fin suelen tener

24 marzo, 2017

El desaparecido que, todavía, vive. (1977) ElHombre3 (blog)

http://elhombre3.blogspot.com.ar/2017/03/el-desaparecido-que-todavia-vive-1977.html
martes, 21 de marzo de 2017

Los que leen siempre este blog no van a encontrar nada demasiado nuevo, es que se viene el 24 de marzo y pensé que el público se renueva y que ser un desaparecido vivo, a veces incluso coleo, no es algo tan frecuente.

Bueno, resultó que yo era de la JG, al parecer nadie se acuerda que existió esa organización, era una escuela de futuros militantes/cuadros del PRT. Eso fue para el 75, a fines del 75 empezamos a sentir el cambio de clima, muchos pibes menos convencidos o más realistas, empezaron a abandonar la organización. El PRT recibió muchos golpes para fines del 75, eso es algo de lo que podemos dar fe ahora pero, en su momento, hablábamos de que era un “momento de la lucha” o de “reflujo” o lo que sea por el estilo. La verdad es que el PRT-ERP venía tan golpeado que había terminado por proponer una tregua, pero los milicos tenían otros planes.

23 marzo, 2017

Para entender la coyuntura: Inflación y salarios

"Desde el punto de vista de los trabajadores, la inflación es un problema sobre todo en tanto implique pérdida de poder adquisitivo en los ingresos. Lo relevante no es sólo que en 2016 la inflación haya sido superior al 40 por ciento sino que los salarios registrados crecieron en el año alrededor de 33 puntos. De este modo, se verificó una caída en el poder adquisitivo del salario registrado de aproximadamente el 6 por ciento. Para verlo en términos gráficos, es como si a cada trabajador le hubiesen pagado unas tres semanas de trabajo menos en el año. La pérdida resultó considerablemente mayor entre los asalariados no registrados."

22 marzo, 2017

No quiero decir... "derrumbe"...

Decilo vos Mirta, a vos no te van crucificar. Decilo.
http://tallerlaotra.blogspot.com.ar/2017/03/el-derrumbe-del-gato.html
miércoles, 22 de marzo de 2017

El derrumbe del gato



A Mirtha Legrand en su cena del sábado en Olivos se le escapó la palabra "derrumbe" para referirse a la crisis autoinfligida en la que se debate el gobierno macrista desde hace varios meses. Mejor dicho: es muy probable que no se le haya escapado. No estamos hablando de la farándula ni de furcios televisivos, sino de alguien que se mantuvo en la cresta de la ola en la sociedad argentina desde hace bastante más que medio siglo. Uno puede pensar todo lo mal que quiera de Mirtha Legrand y de las posiciones políticas que fue asumiendo. Pero ella vio pasar a Perón, Aramburu, Frondizi, Illía, Onganía, Lanusse, Cámpora, Perón, Isabel. Videla, Viola, Galtieri, Bignone, Alfonsín, Menem, De La Rúa, etc., etc., Néstor, Cristina y el gato, mientras su capacidad para conectar con audiencias masivas no solo se mantuvo, sino que fue creciendo. Es imposible que le falte astucia, así que hay que creerle cuando dice que ayudó a que gane el gato, tanto como cuando lo chucea "no se me haga el cocorito" o los reta "ustedes no ven la realidad". Así que es difícil que se le escape la palabra "derrumbe".

13 marzo, 2017

Todo es K

La rutina de una misa más que tal vez podía ser la última y la lectura política de los sucesos por todos conocidos en dos notas que sirven (o tal vez sirvan) para reflexionar estos tiempos violentos que nos tocan, de una violencia verbal y simbólica inusitada que no pueden refrenar siquiera las voces concientizadoras. Los monstruos de la derecha se yerguen omnipotentes sobre nosotros y aún las voces de rebeldía que afloran entre los jóvenes de corazones libres son frágiles ante las embestidas que cualquier chispa les puede hacer estallar dentro mismo de sus más privadas costumbres ¿Porque qué es sino un ritual privado esa entrega comunitaria ante un templo efímero de un dios moribundo que se pretende inmortalizar?¿Qué razones públicas hay para hacerlo?
Los que no entienden nada tratan de hacernos comprender a los demás esa nada prejuiciosa y futil que hoy y cada vez más invade las pequeñas cabezas televidentes.
Las balas del campanario nos alumbran sobre la tan necesaria culpa expiatoria (máxime en tiempos de un caos descontrolado).
Por su parte la crónica de UDN es más íntima, es para vivir de má cerca el derrotero de un fan y su peregrinación que es casi como una crónica anunciada.
No digo más, no tengo palabras para los que no entienden que es justamente para quienes quisiera tenerlas. Lo demás está mejor dicho por otros. 


07 marzo, 2017

Billetes, La guerra contra el dinero. Alejandro Nadal, La Jornada

miércoles, 1 de marzo de 2017

El 8 de noviembre del año pasado el gobierno de la India anunció una medida extraordinaria. Los billetes de 500 y de 1000 rupias fueron declarados inválidos, con efecto inmediato. Cualquier persona que tuviera en posesión billetes de esas denominaciones tendría hasta el 30 de diciembre para canjearlos por nuevos billetes en cualquier banco.

¿Tiempo de romper con el sistema?

Extraños tiempos estamos viviendo. Los disparos de fogueo de las grandes masas de ciudadanos votantes se concentran ahora en los partidos del establishment con suerte dispar porque los discursos populistas no garantizan que se va a gobernar para el pueblo. Pero la comunicación y las encuestan mandan y desde las usinas de ideas de los partidos políticos se intenta ganar la opinión pública a como de lugar. El último gran golpe de efecto fue la elección de Donald Trump en los EEUU que parecía resistida al unísono por los dos grandes partidos mayoritarios pero que representaba la antipolítica para el ciudadano medio que para salirse de dos propuestas de derecha optó por una tercera volcada aún más hacia la derecha que quien sabe qué hará con las pretensiones de tantos votantes. En resumidas cuentas hartos del sistema los incautos votantes extreman sus posiciones con lo que hay. Todo hace presumir que el fin de la confianza en los políticos es un producto de los mensajes mediáticos que intentan tener control detrás de los líderes domesticados pero estamos ante un subproducto no deseado que será de ahora en más la creciente incertidumbre.

06 marzo, 2017

El fantasma por Mabaires (blog)

Una preocupante y brillante nota de mabaires sobre los fantasmas de un pasado que nunca termina de irse...
http://mabaires.blogspot.com.ar/2017/03/durante-la-semana-que-paso-comprendida.html

El fantasma


Durante la semana que pasó, comprendida entre el domingo 26 de febrero y hoy, 5 de marzo, se presentó ante nosotros el fantasma de la Dictadura en toda dimensión.

Al igual que en Cuento de Navidad, de Charles Dickens, asistimos impávidos ante las imágenes del pasado que nos venían a interpelar, tal como al personaje del cuento Ebenezer Scrooge.

24 febrero, 2017

El Talar de Pacheco

"El edificio guarda pocas pero notables piezas originales. En la planta baja hay un precioso perchero y portmanteau que hasta tiene su terciopelooriginal. En la sala turca hay una mesa y una araña bizantina y bizarra. Y en el sótano... Lo que hoy es el gimnasio del barrio cerrado exhibe un espejo y mesada en estilo romano, en mármol blanco, que deja sin habla. En el mismo ambiente hay bancos amurados en el mismo material y estilo. Atrás del espejo hay una gruta artificial que aloja un guaraní de bronce de tamaño natural. Y en un rincón hay un baño completamente tapizado en mayólicas, con sus artefactos originales. Comedores y salones todavía tienen sus apliques y arañas, y algunos muebles de época." (fuente: Página/12 )

23 febrero, 2017

Murakami y el carnero salvaje

“-Las células se renuevan cada mes. Ahora mismo está ocurriendo -me respondía, poniendo ante mis ojos el delicado dorso de su mano-. Casi todo lo que crees saber de mí no pasa de ser pura rememoración de algo pasado”




Una crítica apasionada de la novela recientemente reeditada "La caza del carnero salvaje" surgida de una postergación, con el asombro y el gusto de algo que guardamos en un arcón sin saber que nos aguardaba allí para deleitarnos y que desemboca en un insulto como alabanza en la desmesura de las contradicciones. Por otro lado una vieja nota de Juan Forn publicada en Página/12 sobre el escritor japonés y su cruce de culturas. Algo que más de uno seguramente se ha planteado en esas historias que pueden transcurrir en cualquier rincón de Japón con la desconcertante presencia de la cultura norteamericana desde los jeans a la música negra como fondo.
IXX, feb2017


https://lakriticona.wordpress.com/2013/09/02/la-caza-del-carnero-salvaje/

La caza del carnero salvaje
Publicado el 2 septiembre, 2013 por laKriticona

La caza del carnero salvaje

Adoro a Haruki Murakami. Ya lo había dicho antes, pero cuando cerré La caza del carnero salvaje repetí una y otra vez durante treinta segundos: “Hijo de puta, hijo de puta”, expresión que en ese momento contenía toda mi admiración hacia el japonés como algo físico y tangible. Y eso que mi relación con este libro no ha sido idílica precisamente. De hecho, lo compré hace tantos años que ya no recuerdo ni exactamente cuándo. Intenté leerlo tres veces antes de ésta y siempre, en todas, acabó relegado en la columna de los libros que se me atragantan. Sitio del que, por cierto, quizá no hubiera salido jamás. Pero la lectura de Baila, Baila, Baila lo convirtió en un fijo en mi maleta este verano de 2013 en el que, literariamente, decidí llevarme sólo libros que otrora había dejado a medias y cuya lectura, sabía, era imprescindible. La caza del carnero salvaje era el primero. El único libro de mi idolatrado Murakami que había sido incapaz de leer. Un libro que ahora ya es, con Tokio Blues, uno de mis favoritos.

La caza del carnero salvaje es un libro raro, rarísimo. De hecho, jamás se lo recomendaría a nadie que está comenzando con Murakami. Para iniciarse en la lectura del japonés es mejor comenzar por algo más real y palpable como Tokio Blues y después sumergirse en el juego de espejos, gatos, hombres solitarios y chicas especiales, pozos en el suelo y universos de dos lunas en el cielo, personajes que parecen salidos de una película de David Lynch (de hecho, así llaman a Murakami, El Lynch de las letras) que propone Murakami en muchos de sus libros y que a muchos lectores no sólo no les gusta, sino que les repele. La caza del carnero salvaje es de esas novelas de Murakami en las que el lector no habituado a su estilo puede perderse y abandonar (casi me pasa a mí que soy lectora voraz de Haruki…) una novela que al principio no parece tener ni pies ni cabeza, pero que va in crescendo y que termina por aturdirte y encantarte, por removerte profundamente, por fascinarte.

Es curioso, pero La caza del carnero salvaje ninguno de los dos personajes principales tiene nombre. Son un treintañero desilusionado y su amiga. Sólo eso. Un chico y una chica. Y, sin embargo, es tan sumamente sensorial. Puedes sentir su tristeza y su apatía, la de él, su ver pasar la vida al otro lado de la ventana. De pronto, un encargo absurdo y unas orejas perfectas trastocan todo. La pérdida de las raíces entretejida en la pérdida de la propia juventud sobrevuela sus páginas, aquello que se perdió y ya no regresará jamás, el tiempo devastador que todo lo cambia y se lo come (“En la oscuridad silenciosa de la noche, traté de contener el aliento, en tanto que a mi alrededor la ciudad se disolvía en el paisaje. Las casas se derruían una tras otra, la vía del ferrocarril se oxidaba hasta no ser ni sombra de lo que fue y en los campos de labranza brotaban a placer las malezas. Como una película que se proyectara marcha atrás, el tiempo retrocedía“, dice uno de sus párrafos sobre una ciudad camino del olvido, a que es fascinante, ¿verdad?). Todo eso está ahí y convierte esta novela en una lectura inolvidable, que te deja un poso de melancolía dentro mientras te va atrapando en su trama lynchiana.

La caza del carnero salvaje es una de las primeras novelas de Murakami. Escrita en 1982 fue su secuela, Baila, Baila, Baila (la maravillosa Baila, Baila, Baila), de 1988 y publicada en España hace un año, y el Hotel Delfín y su misterioso hombre carnero los que me empujaron a su lectura inmediata. De hecho, ese es el paso que os recomiendo dar. Empezar con Baila, Baila, Baila y, después, rebobinar con La caza del carnero salvaje. Así la lectura resultará tan redonda y deslumbrante como a mí. Después de Baila, Baila, Baila sentía que debía pisar, oler, sentir, habitar el primer Hotel Delfín, el mugriento y decadente primer Hotel Delfín, para poder entender al completo esa novela, para cerrar el círculo. Ahora ya no sé cuál de las dos me ha gustado más. Porque si en Baila, Baila, Baila estamos ante el Murakami más intimista, en La caza del carnero salvaje esa sensación, al final, es tal que abruma. Es una novela que crece tantísimo desde la mitad al final que sólo por eso merece la pena leerlo.

Y, por cierto, mi cineasta favorito es David Lynch. Y alguna vez, al terminar de ver el piloto de Twin Peaks, Carretera Perdida, Mulholland Drive o Terciopelo Azul, por ejemplo, también dije eso de “Hijo de puta, hijo de puta”. Porque a veces hijo de puta no es un insulto sino que sirve para definir la más profunda admiración.

**



http://www.archivo.pagina12.com.ar/2001/suple/Libros/01-11/01-11-04/nota2.htm

Hotel Murakami


¿Puede un novelista japonés develar la psique de su nación utilizando herramientas literarias occidentales? En Crónica del pájaro que da cuerda al mundo (Tusquets, 2001), Haruki Murakami apuesta todas sus fichas a esa quimera y sale victorioso.

POR JUAN FORN

En 1995, Haruki Murakami volvió al Japón después de cinco años de enseñar en Princeton. El retorno se debió a tres razones: el terremoto que había devastado poco antes la ciudad donde pasó su infancia (Kobe); el atentado con gas sarin que había perpetrado en el subte de Tokio la secta Aum y un manuscrito que había empezado y terminado durante aquella estadía en Occidente. Murakami había abandonado la isla luego de la publicación de Norwegian Wood, una novela en dos tomitos sobre un triángulo amoroso que vendió 2 millones de ejemplares en el Japón y convirtió a su autor, de la noche a la mañana, en un auténtico icono para la juventud de su país. Aterrorizado por las consecuencias de esa iconización, Murakami se apresuró a publicar un libro “difícil” (Dance, Dance, Dance, continuación de la mejor de sus novelas anteriores, La caza del carnero salvaje). Cuando los jóvenes salieron a comprar ese libro con la misma avidez con que habían consumido Norwegian Wood, y la crítica redobló sus acusaciones al autor de “trivializar la realidad del país y occidentalizarla”, Murakami decidió aceptar la invitación de Princeton y dejó el Japón pensando que nunca más volvería a vivir allí. Crónica del pájaro que da cuerda al mundo, aquel manuscrito que Murakami llevaba bajo el brazo cuando volvió a su país, resultaría ser no sólo el más japonés de sus libros sino el más ambicioso y logrado. “Si es el más japonés será porque lo escribí en Occidente. Vivir en el extranjero plantea de inmediato preguntas sobre la identidad. Es muy significativo que no exista una palabra japonesa para lo que Occidente llama identidad. Lo más parecido es el término shutaisei, acuñado después de la Segunda Guerra para aludir a lo que ustedes llaman subjetividad, independencia, o individualismo”, ha declarado su autor. Que Crónica... sea una novela profundamente shutaisei no es casualidad. Que en sus páginas se sumerja al lector en episodios escalofriantes de aquella guerra, tampoco. Y que éste haya sido el libro de Murakami menos popular en su país, menos.

EL EXTRANJERO

Nacido en Kyoto en 1949 y criado en Kobe, hijo de maestros de escuela que le inculcaron el amor por los libros, Murakami se enroló a los dieciocho años en la Universidad Waseda de Tokio, dispuesto a estudiar teatro clásico griego. Su creciente fascinación por la cultura popular occidental lo llevó a abandonar la academia luego de graduarse y a abrir un bar de jazz en Tokio. Escribiendo de día y trabajando de noche, Murakami terminó sus primeros cuatro libros, con los que entró pateando la puerta en el panorama literario japonés: Hear the Wind Sing ganó en 1979 el Premio Gunzou a la mejor primera novela, La caza del carnero salvaje se llevó el Premio Noma para escritores jóvenes en 1982 y Hard-Boiled Wonderland and the End of the World sorprendió a propios y extraños llevándose en 1985 el prestigioso Premio Tanizaki. Después, la explosión de Norwegian Wood, el fallido intento de recuperar su status anterior con Dance, Dance, Dance y el autoexilio para escapar de las invitaciones permanentes a foros públicos y debates televisados acerca de su influencia en la juventud nipona. Pero si su partida estuvo signada por el afán de privacidad, su retorno mostró el signo inverso: además de publicar Crónica..., Murakami encaró su primer libro de no-ficción, Underground, un ensayo-reportaje donde entrevistó a las víctimas sobrevivientes del ataque de gas sarin y a los miembros de la secta Aum, en un intento por explorar, tal como anunciaba el subtítulo del libro, “The Tokio Gas Attack and the Japanese Psyche”. Lo que nos lleva al punto neurálgico de su obra: ¿cómo sumergirse en los abismos de la psique de una nación que históricamente ha sometido toda subjetividad a los rituales de la más incuestionable disciplina, en el terreno militar, laboral, social y religioso? La fórmula elegida por Murakami, cuya cristalización más acabada se manifiesta en Crónica del pájaro que da cuerda al mundo, consiste en un envase (y un método) tomado de la literatura occidental, con un contenido absolutamentepropio. Si la construcción de un estilo es la combinación de múltiples influencias que terminan dando como resultado una voz propia, Murakami ha sabido entretejer con endiablada habilidad su fascinación por Kafka, Lewis Carroll, Camus, Chandler y Pynchon (para citar sólo unas pocas de las influencias que resuenan en sus libros) con sus propias obsesiones. Autoproponiéndose como un puente entre Oriente y Occidente, su obra es igualmente excéntrica para ambos mundos: si la voz que narra sus historias suena al oído japonés como traducida de otra lengua, las reacciones de los personajes que pueblan sus ficciones son invariablemente sorprendentes para el lector no japonés. Curiosamente, lo que el lector occidental ve como contención, el lector japonés ve como transgresión: sea el tratamiento del sexo, los pasos de comedia imperturbable, la expiación de la culpa (colectiva e íntima) o el afán de un destino individual. Hay un detalle más que termina de explicar la paradoja de que un éxito “juvenil” en Japón despierte tan “seria” atención en Occidente: la rarísima limpidez de la voz de Murakami muestra siempre un mundo por descubrir, y descifrar, hermanando así a lectores novatos y experimentados en un hipnótico rito de iniciación (para unos, hacia la vida; para los otros, hacia el corazón literario del Japón actual).

EL SONIDO DE LA HISTORIA

El protagonista excluyente de Crónica... es Tooru Okada y lo que sucede en su vida a partir de la desaparición de su gato y, casi enseguida, de su esposa. Poco a poco descubrimos que su matrimonio era mal visto por la familia de Kumiko, su esposa, cuyo hermano es un ascendente político de ultraderecha que deposita una fe inmoderada en los adivinos. La fauna que empieza a poblar la vida de Tooru a partir de entonces es una galería de personajes inquietantes de ese submundo (teñidos de esa “aura” de profundidad que parece otorgar lo oriental a todo aquello no explicable racionalmente), que le irán permitiendo develar el misterio en la medida en que él mismo acceda a facetas de sí que hasta entonces desconoce. Todos sus interlocutores han tenido experiencias muy cercanas con la muerte, en especial el teniente Mamiya, un anciano manco que asistió a episodios escalofriantes en Manchuria como miembro del ejército imperial durante la Segunda Guerra. A lo largo del libro, Tooru descubrirá el vínculo secreto entre aquellos episodios y las personas que lo rodean, y se adentrará en la psique de su nación con el distanciamiento enajenado que caracteriza a quien se sumerge en un videojuego. Si la gran pregunta de Murakami es qué significa ser japonés después del ocaso del militarismo y la tradición, este libro íntimo y panorámico a la vez trabaja la cuestión en dos niveles: por un lado estableciendo un sugestivo paralelismo entre el sentido de pérdida y desorientación que invadió a los japoneses después de la guerra y el que los embarga ahora, en pleno bienestar material; y por el otro, identificando el proverbial silencio japonés no con la discreción y la sabiduría sino con el temor a las asperezas y rubores del autoanálisis (en el terreno individual y también en el nacional; sin ir más lejos, todos los libros de historia japonesa, dice Murakami, silencian lo que él cuenta sobre Manchuria). Cada uno de esos movimientos son puntuados en el libro por el extraño canto del pájaro del título, cuyo sonido es el del engranaje de la Historia sometiendo al mundo a una nueva vuelta de tuerca. “Tenemos habitaciones en nuestro interior, no visitadas nunca u olvidadas. De tanto en tanto nos aventuramos por un pasaje que nos lleva a esas habitaciones. Y encontramos en ellas cosas que sabemos que nos pertenecen, pero es la primera vez que vemos”, declaró Murakami, luego de que Crónica... le permitiera alzarse con el codiciadísimo Premio Yomiuri (ganadores anteriores: Kawabata, Mishima, Kobo Abe y Kenzaburo Oé). No hay, para Murakami, metáfora de la mente más expresiva que un hotel; quizá por eso no hay libro suyo que no incluya escenas decisivas ambientadas en uno. Sepa el lector que seadentre en ese hotel infinito que ya estaba dentro antes de internarse en él y que no terminará de salir aunque sus pies se apoyen de nuevo en suelo conocido.

**


Se produjo un error en este gadget.