Buen Ayre primera ¿fundación?
grabado de Theodor de Bry
A 490 AÑOS, UN GRAN DRAMA:
FUNDACION DE LA PRIMERA BUENOS AIRES
– (por: Sur del Sur)
El horror del hambre y la muerte, en la fundación de la primera Buenos Aires, llegó a España en el recuerdo de los sobrevivientes. Sobre él se escribieron cartas, romances y poemas históricos.
Aquí contamos, lo que Ulrico Schmidl y otros testigos privilegiados, describen sobre el fracaso de la expedición de Pedro de Mendoza. También nos referimos, al relato de la hambruna del inquisidor Martín del Barco Centenera, en un poema histórico que pocos recuerdan, pero cuyo título jamás se olvidó. “Argentina y conquista del Río de la Plata, con otros acaecimientos de los reinos del Perú, Tucumán y estado de Brasil”, popularizó el nombre de Argentina, como denominación de nuestro país.
EL ARRIBO A LA PRIMERA BUENOS AIRES
En la fundación de la primera Buenos Aires, en 1536, por Don Pedro de Mendoza, todo fue mal desde el principio. Los primeros seis españoles que desembarcaron fueron comidos por los tigres, según cuenta Antonio Rodríguez, marino de la expedición.
El asentamiento en Buenos Aires, de una población tan numerosa, trajo consigo una cantidad de necesidades insatisfechas. Faltaban alimentos, y si bien había en los alrededores posibilidades de procurarse el sustento con la caza y la pesca, parece que los españoles eran poco afectos a ello. Por cierto, las condiciones no eran iguales para todos. Mendoza vivía recluido en su habitación de la nave Magdalena, encallada en la orilla del río. Según cuenta Bartolomé García, integrante de la expedición, debía él y otros seis tripulantes, cazar diariamente perdices y codornices para satisfacer el apetito de Mendoza y sus allegados. Visto en perspectiva, parece irracional padecer hambre en la pampa húmeda, donde estaban rodeados de recursos. Pero, puesto en contexto, hay que tener en cuenta que los españoles, nobles hidalgos, vivían aferrados a su filosofía. Ésta consideraba los trabajos manuales necesario para subsistir, como unos oficios bajos y viles, como se menciona en las ordenanzas reales de Castilla. Era claro que aquí no había lujosos palacios, ni reyes a quienes capturar para pedir rescate. Solo había tierra fértil, que ofrecía prosperidad a quienes quisieran trabajarla.
LOS QUERANDIES – LOS DUEÑOS DE LA TIERRA
Los dueños de la tierra donde se pretendía fundar Buenos Aires, eran los QUERANDIES. Eran llamados así por los guaraníes, y significa “engrasados”, porque se alimentaban y untaban os cuerpos con grasa de pescado y guanaco. Posteriormente, los españoles los identificarán como pampas. Al principio los QUERANDIES se mostraron amigable con los conquistadores. Alimentaron a los españoles por catorce días consecutivos. Pero los indígenas, sensibles al destrato de los españoles, dejaron de proveerles víveres al quinceavo día. Cuando Juan de Pavón y otros conquistadores fueron a solicitarles abastecimiento, los indios reaccionaron dando muerte a varios españoles. Entre marzo y mayo se organizaron varias expediciones en busca de alimentos, las cuales concluyeron sin éxito.
LA MATANZA DE CORPUS CHRISTI
Entre tanto los habitantes de Buenos Aires seguían acosados por el hambre. Mendoza no tuvo mejor idea que enviar un contingente con 300 hombres que incluía a su hermano y a su sobrino. Se enfrentaron con los indios en el río Lujan y fueron rechazados. El resultado fue catastrófico para Pedro de Mendoza, dejando un saldo de 1000 indios muertos y 38 de sus mejores soldados, incluyendo a su hermano Diego de Mendoza y su sobrino Pedro Benavidez.
EL HAMBRE EN LA FUNDACION DE LA PRIMERA BUENOS AIRES
La respuesta a la matanza de Corpus Christi, no se hizo esperar de parte de los QUERANDIES que, junto a los guaraníes y Timbús, el 24 de junio de 1536 atacan y sitian Buenos Aires. El ataque a Santa María de los Buenos Aires, incluyó una lluvia de flechas encendidas que quemaron los techos de los ranchos que componían el asentamiento. Además, un pequeño grupo de indígenas en canoas prendió fuego a un tercio de la flota que parecía invencible. De los 1200 españoles que llegaron finalmente sobrevivieron 650.
LOS INCOMODOS TESTIGOS DE LA HAMBRUNA
El hambre entre los sitiados, culminó con escenas de antropofagia. Los relatos de la prodigiosa hambruna llegaron a España, junto a los sobrevivientes de la frustrada primera expedición fundadora, de la ciudad de Buenos Aires.
ULRICO SCHMIDL
Ulrico Schmidl, también llamado Schmidel o Schmidt, se encontraba entre los pobladores de esta primera Buenos Aires. Era un soldado alemán, veedor de los banqueros Wesler y primer cronista del Río de la Plata, cuya versión de los hechos aparece publicada por primera vez en 1567. En la misma relata, como a partir del cerco puesto a la ciudad por los QUERANDIES, los españoles empezaron a morir de hambre. A falta de gatos ratones y culebras, comieron zapatos y otros cueros. Hasta que finalmente tres españoles, se comieron un caballo que habían robado. Fueron descubiertos y ahorcados. Por la noche, otros tres españoles les cortaron los muslos a los cuerpos colgados, para comerlos. Tal como mencionamos antes Ulrich Schmidl fue un testigo privilegiado del drama de la fundación de la primera Buenos Aires. Su relato aparece por primera vez en 1567. La versión del editor Levinus Ulsius (1546-1606), fue publicada en 1599 acompañando los relatos con grabados que ilustran los hechos de antropofagia.
LUIS DE MIRANDA
Miranda, fue otro de los sobrevivientes de la fundación de la primera Buenos Aires. Escribe en 1537, un romance del Rio de La Plata, donde cuenta crudamente sobre las calamidades y el hambre padecida. En este relato breve de tema épico-lírico y ritmo octosilábico, Miranda cuenta que la desesperación, llevó a muchos a comer carne humana. También hace referencia a que similar acto de antropofagia, se produjo 70 años d.c., entre los sitiados en Jerusalén por las tropas del emperador Tito, hecho difundido en España por el historiador y testigo Flavio Josefo. También indica como responsable de la tragedia a Pedro de Mendoza por su incapacidad y su enfermedad. Recordemos que Pedro de Mendoza había sido vencedor del saqueo de Roma donde contrajo sífilis.
ISABEL DE GUEVARA
Isabel de Guevara, otra sobreviviente del drama de la fundación de la primera Buenos Aires, considerada entre las mujeres decentes llegadas con Mendoza, relata lo ocurrido en el sitio a Buenos Aires. En una Carta a la reina de España, fechada en Asunción el 1 de julio de 1556, solicita una recompensa por sus servicios, reclamando haber sido ignorada en el reparto de indios y tierras. En la carta cuenta, sobre la flojera de los hombres y la templanza de las mujeres, el hambre y la antropofagia, en la primera Buenos Aires. El testimonio de la hambruna, que cruzó el Atlántico en boca de los sobrevivientes, fue difícilmente olvidable, trascendió las fronteras y el tiempo. Se escribieron romances y poemas sobre el hecho.
MARTIN DEL BARCO CENTENERA
Efectivamente, en 1601, se retoma el tema en el poema histórico, escrito por el inquisidor Martín del Barco Centenera, que describe la hambruna en la fundación de la primera Buenos Aires, en su Canto IV. Hay otro dato que merece destacarse, y es que el nombre de la obra “Argentina y conquista del Río de la Plata, con otros acaecimientos de los reinos del Perú, Tucumán y estado de Brasil”, emplea la denominación de Argentina para nombrar a las provincias del Río de la Plata.
Grabado publicado en la edición del libro de Ulrico Schmidl
BIBLIOGRAFIA:
*Abad de Santillán, Diego Historia Argentina Tipográfica Editora Argentina, 1965. Buenos Aires, Argentina.
*Pigna, Felipe Los mitos de la Historia Argentina - Relatos de testigos: Pagina 83. 1º Edición. Grupo Editorial Norma, 2004. Buenos Aires, Argentina.
*Schmídl, Ulrich Viaje al Río de la Plata - Edición. Biblioteca Virtual, 2003. Capítulo VIII, IX, X y XI. Editorial del Cardo
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Un caballo, matanzas, dos hermanos y hambruna en el 1500: cuando Buenos Aires permitió el canibalismo
Por la falta de alimentos y por dos terribles casos documentados, el rey español Carlos I se vio obligado a decretar que esta práctica ya no sería considerada un pecado. La historia.
Yasmin Ali
Por Yasmin Ali
lunes, 16 de octubre de 2023, 14:46
(Ver arriba)
El grabado de Theodor de Bry sobre el canibalismo español en Buenos Aires
Pedro de Mendoza llegó a lo que hoy conocemos como Argentina en febrero de 1536. Los historiadores tomaron el 3 de dicho mes como la fecha en la que estableció un fuerte primitivo al que bautizó Santa María del Buen Aire donde se estableció junto con sus expedicionarios. La historia tomó este hecho como la ¿primera? fundación de lo que posteriormente se llamó Buenos Aires.
De los 1.500 hombres que lo acompañaron desde San Lúcar, Sevilla, solo quedaban unos cientos para agosto, el significativo número de hombres que perdió no sería el único problema ya debía hacerles frente a los ataques de los querandíes que defendían sus tierras y a uno más grave: las hambrunas.
Mendoza se vio obligado a enviar guarniciones en todas direcciones a buscar alimentos para paliar la hambruna, pero cada misión enviada era derrotada por los indígenas y volviendo cada vez más pequeño su grupo de hombres. La situación alcanzó su máxima tensión cuando de nuevo envió una fuerza centrada en el cuerpo de 300 lansquenettes alemanes comandado por su hermano Diego de Mendoza para atacar a los querandíes. Se enfrentaron en el llamado "Combate de Corpus Christi" del 15 de junio de ese mismo año donde el resultado final fueron varios europeos muertos y sin solución alguna al problema de conseguir alimentos.
Permiso para comer
Fue tan grave la crisis que afrontaron por no conseguir alimentos que Mendonza autorizó que pudieran disponer de sus cinturones y botas, hechas con cuero, para asarlas y comerlas. El mercenario alemán Ulrico Schmidl relató en su crónica Viaje al Río de la Plata: "Así aconteció que llegaron a tal punto la necesidad y la miseria que por razón de la hambruna ya no quedaban ni ratas, ni ratones, ni culebras, ni sabandija alguna que nos remediase en nuestra gran necesidad e inaudita miseria; llegamos hasta comernos los zapatos y cueros todos".
Desesperados, tres españoles decidieron robar, asesinar y comerse a un caballo, pero fueron descubiertos y posteriormente torturados hasta la confesión y ejecutados en la horca. Esa misma noche sus compañeros, también hambrientos, decidieron comerse sus restos. Schmidl lo describió en su crónica: "Otros españoles se arrimaron a los tres colgados en las horcas y les cortaron los muslos y otros pedazos de carne y cargaron con ellos a sus casas para satisfacer el hambre".
Este no fue el único episodio de antropofagia que detalló el alemán, también mencionó que "un español se comió a su propio hermano que había muerto en el día de. Aquel día al que hace referencia es el combate mencionado anteriormente donde los querandíes y los europeos se enfrentaron.
Los hechos de canibalismo narrados por Schmidl tuvieron un impacto mayor que al de otros documentados ya que fue ilustrado por el grabador flamenco Theodor de Bry y que logró ser publicado porque fue editada en Fráncfort y no España.
Por estos casos que llegaron a oídos del rey español y sumado a la terrible hambruna que acechaba, Carlos I decidió decretar que no se iba a cometer pecado en los casos de antropofagia. Fue así que, por un breve período, en Buenos Aires literalmente permitieron que se coman entre ellos.
Por Yasmin Ali
https://www.canal26.com/historia/2023/10/16/un-caballo-matanzas-dos-hermanos-y-hambruna-en-el-1500-cuando-buenos-aires-permitio-el-canibalismo/


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