Declaración del cautivo Rafael de Soto - junio de 1752 En Buenos Aires, a catorce de junio de 1752 para la información que está dando el Procurador de esta ciudad, presentó por testigo ante sí mismo a Rafael de Soto, uno de los españoles cautivos que se dice haber llevado a los indios infieles y enemigos a quien al efecto de tomarle se le recibió juramento que lo hizo por Dios nuestro Señor y una señal de la Cruz según derecho el cual ofreció decir la verdad de lo que supiere y le fuere preguntado y siéndole el tenor de las preguntas y el interrogatorio: A la primera dijo, es cierto que el día veintitrés del diciembre del año pasado de mil setecientos cincuenta y uno, habiendo invadido los indios enemigos que hostilizan las fronteras de esta jurisdicción del pago de Magdalena, las estancias de Don Nicolás de Chavarría, de Doña Bernarda Arias, mataron y robaron en otra estancia de Chavarría cinco hombres y se llevaron tres cautivos nombrados Bartolo que parece indio santiagueño, un negr...
"Me hablas de tus viajes, de costas, nubes, naufragios. Yo te conozco Vives en un jardín imaginario. En otro mundo, extraordinario" Esta canción es un llamado a la "realidad" en que la poeta le pide a su amado que deje sus fantasías, sus sueños, sus aventuras, que pare de andar. Le pide a un trotamundos aventurero y soñador que deje todo por su amor. Una bella canción que invita a preguntarse si ese amado va a ser el mismo en caso que deje todo eso que justamente lo ha hecho merecer un amor tan fuerte. ¿Hay que cambiar por amor? ¿Hay que cambiar al ser amado? Ixx, may08 ** Christine Corda grabó esta canción a comienzos de los setenta. Hay poca información sobre ella en la web, tal vez sea una artista plástica que se promociona con algunas imágenes de fotografías en blanco y negro (?) Si alguien sabe de ella que avise. No pude encontrar más de su música. El tema está incluído en el album Exclusively for DJ #5 . ** Ecoutez ici: http://www.goear...
“Lo que más me conmovía aquella noche en medio del impresionante silencio de la residencia, era que veía alzarse su corazón ya sin latidos ante Dios, brindándole el holocausto de un inmenso dolor. De un dolor que jamás se sabrá en este mundo. De un dolor más meritorio a los ojos de Dios que su lucha en favor de los necesitados. Usted sabe muy bien a qué dolor me refiero. Sabe quién lo provocaba y de qué manera. Dolor que, como ningún otro, desgarró su corazón más, mucho más que la enfermedad. ¿Con qué ganó más Evita el corazón de Dios, con ese secreto sufrimiento, que ignorará la historia, o con su obra social pública en la que –como no podía ser de otro modo– se mezclaba mucho de vanidad, mucho de éxito mundano, mucho de política y ostentación? Lo que de verdad hizo grande a Eva Perón jamás se sabrá en este mundo. Lo ignorará la gente. Escapará a la búsqueda de los historiadores. Morirá con la muerte de contadas personas. La de usted, la de Chicha, su otra querida hermana, la mía, y n...
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