16 diciembre, 2012

Los riesgos de salir de Copas

La historia de los torneos sudamericanos está manchada de violencia y corrupción. La final entre San Pablo y Tigre demostró que se puede festejar de manera obscena donde hubo sangre minutos antes.

Por Gustavo Veiga
(publicado en Pagina 12 el domingo 16 de diciembre de 2012)

Un mes antes de entregarle la Copa Sudamericana al arquero Rogerio Ceni, Nicolás Leoz había sido operado del corazón en San Pablo. Tenía una arteria obstruida, pero ni siquiera ésa, la cuarta intervención quirúrgica a que se sometió por problemas coronarios, le impediría regresar a la misma ciudad y participar en la premiación del campeón brasileño. El viejo dinosaurio que preside la Conmebol desde 1986 sonreía entre serpentinas y papel picado mientras a pocos metros de ahí, los jugadores de Tigre mostraban los golpes y cortes que les habían propinado policías y personal de seguridad del estadio Morumbí. Unos, los ganadores de un partido trunco de apenas 45 minutos, exteriorizaban su alegría; los otros, perdedores automarginados de la celebración, sufrían en los vestuarios la sinrazón de un fútbol que se cae a pedazos. Esa postal que ya es de color sepia por tantos años de papelones institucionalizados, la vimos decenas de veces. Es la historia latente de lo que Dante Panzeri hubiera titulado: “Cuando todo muere todo es válido”.

El comunicado oficial de la Conmebol sobre los sucesos del miércoles 12 dice que el árbitro chileno Enrique Osses intentó persuadir en reiteradas oportunidades al equipo de Tigre para que continuara jugando, pero esperó 50 minutos sin lograrlo. Por eso –según el texto– aplicó el reglamento y dio por terminada la final con el resultado 2 a 0 para el San Pablo. Más adelante, la Confederación con sede en Asunción, Paraguay, sostiene que abrirá “un sumario informativo, por lo que está empeñada en reunir todos los informes de las autoridades del partido, y de los clubes involucrados, como también los elementos de los hechos ocurridos, con el propósito de establecer con claridad la realidad de los acontecimientos, de forma tal de aplicar las sanciones ejemplarizadoras que correspondan”.

05 diciembre, 2012

“Las crisis son necesarias en el capitalismo como una forma de reorganizar el sistema”

David Harvey es uno de los geógrafos académicos más citados, así como también un referente indiscutido a la hora de desentrañar la naturaleza cambiante que subyace a las crisis del sistema capitalista y el modo en que ellas despliegan sus alas para moverse geográficamente. En una entrevista con Debate, Harvey explicó el origen de la crisis financiera actual, sus consecuencias, los distintos modos de afrontarla, y los beneficios ocultos de la misma para sectores minoritarios del poder global. Asimismo, Harvey advierte sobre la posibilidad de haber previsto el devenir de los acontecimientos y reivindica la necesidad de buscar alternativas al sistema capitalista tal cual opera hoy. Para ello, propone “mudarnos a una economía de crecimiento cero”, y echar mano a la imaginación humana para lograr el “desarrollo de las capacidades y los poderes humanos”, cuestiones estas últimas “ignoradas por la dinámica del capital”.

Harvey: “Las crisis son necesarias en el capitalismo como una forma de reorganizar el sistema”
Jueves, diciembre 22, 2011

Entrevista de Bárbara Schijman a David Harvey, Profesor de la City University of New York (CUNY) y Miliband Fellow de la London School of Economics (LSE).

DAVID HARVEY

¿Cuáles son los rasgos centrales de la crisis financiera mundial?

En toda crisis, lo interesante es observar el modo en que ella se mueve. Cuando parece que un problema se resuelve, otro surge enseguida. Por ejemplo, pareciera que se ha resuelto el problema de los bancos, pero entonces apareció la crisis fiscal. Al mismo tiempo, la crisis se mueve de otro modo. Las tendencias a las crisis circulan también geográficamente. Esta es la naturaleza de las crisis. La crisis previa a la actual se resolvió de diversas formas. Una de las soluciones que se desarrolló, durante los años noventa en particular, tuvo que ver con localizar la procedencia de la demanda. Así fue que se comenzaron a impulsar préstamos y se alentó a la gente para que pidiera tarjetas de crédito. De este modo, los préstamos financieros comenzaron a utilizarse para hacer frente a los problemas que se derivaban del hecho de que la gente no ganaba lo suficiente y, por consiguiente, no había poder de consumo. Ahora, nos encontramos con el problema del consumo masivo, pero también con el problema de la deuda.

"Es maravilloso arruinar la fiesta de los poderosos y de los privilegiados"

Encima del Rebecca's Café, en el segundo piso de un edificio esculpido en rojo, recibe un gran recordatorio de Bertrand Russell: «Tres pasiones, simples pero abrumadoramente fuertes, han gobernado mi vida: el anhelo de amor, la búsqueda del conocimiento, y una insoportable pena por los seres humanos a los que les toca sufrir». Rumiando las palabras del aristocrático filósofo inglés vislumbra una, de reojo, a un hombre vestido con jersey azul pardo, pantalón de pana verde y zapatos blancos de deporte. Son 72 años de edad, y apenas 50 de cuerpo delgado y fibroso, los que arrastra Noam Chomsky, uno de los mayores pensadores del siglo. 

 "Es maravilloso arruinar la fiesta de los poderosos y de los privilegiados"
(entrevista de 2008)
 

El Mundo

Fue complicado romper el hielo con el famoso lingüista, toca-conciencias de la sociedad norteamericana desde que en los turbulentos 60 abandonó una plácida existencia de investigación académica y de familia para darse al activismo político.

Empezó con la guerra de Vietnam, por la que sentía el mismo disgusto que el nonagenario Russell. «Podría vivir cinco veces de nuevo, y no tendría tiempo suficiente para atender las numerosísimas peticiones que recibo para dar conferencias por todo Estados Unidos. Donde no se me conoce es en la prensa elitista. Pero eso tiene sentido. ¿Sabe usted de algún país, a lo largo de la Historia, en el que a la gente crítica con el sistema de poder se le concedan privilegios?», afirmó, cuando una sugirió que en España los más jóvenes podrían no conocerlo demasiado bien.

«Es una ley universal. Los sistemas de poder intentan protegerse. Lo hacen de forma natural. Le pondré un ejemplo. Recientemente estuve dando una conferencia en la Escuela de Periodismo de Columbia, de donde sale la gente que luego ocupa los puestos editoriales en periódicos como el New York Times. Una vez que llegan a esos sitios, no mencionan mi nombre», añadió en un inglés norteamericano rapidísimo.

01 diciembre, 2012

9 de julio

Letra y música: Callejeros

otro pabellon que se abre
otra escuela entre rejas
otra flor que no está
otro delincuente que miente, roba
gobierna y se va
otra tormenta que cabeza
hace que no pueda parar de pensar
Otra vez otro boca river
que termina a las piñas
Arañando el final
Otro entretenimiento para mi alma sin ganas
tendre que encontar. . .
Otra gran duda se desnuda en la noche
que me encuentra al final
Otra Vez Sin Paz. . .

y en el medio no te encuentro
me undo en la cidudad
por la Nueve de julio voy con el miedo
de no verte nunca mas. . .
Pasan frente a mi . . . pasa la vida
se abre esta herida . . .
como avenida por subir

Otro vaso de cerveza bien fria
que se llena, se prueba, se vacia y se va
a otra amenazas mas furtes que un vicio
nos someteran . . .
Otro pais iran dejando estos sucio
a la posteridad
y otros los sufriran ..


After dark de Haruki Murakami

 After dark la novela de Haruki Murakami


Murakami recrea en after dark el clima típico de las películas de terror japonés de entresiglos (XX y XXI) donde se cruzan tradición y modernidad en una transición interminable de mundos que se superponen apaciblemente en un correlato de pasaje suave, un ir y venir al cual hay que estar muy atentos para no quedar del lado incorrecto. 

Lo sobrenatural frente a la tecnología. Los dioses máquina que se adueñan de nuestros momentos conscientes e incoscientes que entran en nosotros y nos llevan donde quieren desde su aparente ascética inmovilidad. Una suerte de nueva espiritualidad donde el éter es el espacio en que moran nuestras energías-almas y la ciencia es nuestro nuevo templo omnipresente, portable, observador.

29 noviembre, 2012

Los Aché : Nómadas de la Selva subtropical


fuente: http://www.linaje.org/selva_sub_tropical.php#*

Tradicionalmente, los Aché eran nómadas y se dedicaban a la cacería y recolección de miel, frutos y raíces silvestres en el más profundo de las selvas subtropicales del Paraguay oriental; privilegiaban, en su nomadismo, la búsqueda de los palmerales de pindó (Syagrus spp.) por ser la harina, el almidón y las frutas de esta palmera, los ingredientes rituales y esenciales de su alimentación.

La ruptura decisiva del nexo milenario forjado por los Aché con el bosque subtropical y su biodiversidad, ocurre en los años 70, bajo el gobierno del Gral. Stroessner. Entre 1970 y 1978, la dictadura militar emprende la salida forzada del bosque de los últimos grupos de Aché septentrionales no contactados o en aislamiento voluntario, llevando a cabo el despojo irreparable de la totalidad de su territorio ancestral, y desencadenando un ciclo de epidemias que aniquilaron a cerca de 40% de la población de los Aché norteños.

Los sobrevivientes fueron desplazados, llevados en la “Colonia Nacional Aché-Guayakí” de CERRO MOROTI, y sometidos a vejámenes (consumo forzado de la sal, prohibición de los ritos tradicionales, imposición del “caciquismo”, evangelización,…) por parte de los militares y misioneros norteamericanos de la ‘NEWS TRIBES MISSION’, primeros administradores de dicha reserva.

Esta tragedia - más conocida como el “genocidio aché” [1] - es denunciada internacionalmente en 1973 y luego a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que presiona a la dictadura militar a partir de 1974.

17 noviembre, 2012

Evita

Ilustración: Daniel Santoro
El poema que María Elena le dedicó a Eva Perón

Calle Florida, túnel de flores podridas.
Y el pobrerío se quedó sin madre
llorando entre faroles sin crespones.
Llorando en cueros, para siempre, solos.
Sombríos machos de corbata negra
sufrían rencorosos por decreto
y el órgano por Radio del Estado
hizo durar a Dios un mes o dos.
Buenos Aires de niebla y de silencio.
El Barrio Norte tras las celosías
encargaba a París rayos de sol.
La cola interminable para verla
y los que maldecían por si acaso
no vayan esos cabecitas negras
a bienaventurar a una cualquiera.

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Flores podridas para Cleopatra.
Y los grasitas con el corazón rajado,
rajado en serio. Huérfanos. Silencio.
Calles de invierno donde nadie pregona
El Líder, Democracia, La Razón.
Y Antonio Tormo calla "amémonos".
Un vendaval de luto obligatorio.
Escarapelas con coágulos negros.
El siglo nunca vio muerte más muerte.
Pobrecitos rubíes, esmeraldas,
visones ofrendados por el pueblo,
sandalias de oro, sedas virreinales,
vacías, arrumbadas en la noche.
Y el odio entre paréntesis, rumiando
venganza en sótanos y con picana.

Y el amor y el dolor que eran de veras
gimiendo en el cordón de la vereda.
Lágrimas enjuagadas con harapos,
Madrecita de los Desamparados.
Silencio, que hasta el tango se murió.
Orden de arriba y lágrimas de abajo.
En plena juventud. No somos nada.
No somos nada más que un gran castigo.
Se pintó la República de negro
mientras te maquillaban y enlodaban.
En los altares populares, santa.
Hiena de hielo para los gorilas
pero eso sí, solísima en la muerte.
Y el pueblo que lloraba para siempre
sin prever tu atroz peregrinaje.
Con mis ojos la vi, no me vendieron
esta leyenda, ni me la robaron.

Días de julio del 52
¿Qué importa dónde estaba yo?

II

No descanses en paz, alza los brazos,
no para el día del renunciamiento
sino para juntarte a las mujeres
con tu bandera redentora
lavada en pólvora, resucitando.

No sé quién fuiste, pero te jugaste.
Torciste el Riachuelo a Plaza de Mayo,
metiste a las mujeres en la historia
de prepo, arrebatando los micrófonos,
repartiendo venganzas y limosnas.
Bruta como un diamante en un chiquero
¿Quién va a tirarte la última piedra?

Quizás un día nos juntemos
para invocar tu insólito coraje.
Todas, las contreras, las idólatras,
las madres incesantes, las rameras,
las que te amaron, las que te maldijeron,
las que obedientes tiran hijos
a la basura de la guerra, todas
las que ahora en el mundo fraternizan
sublevándose contra la aniquilación.
Cuando los buitres te dejen tranquila
y huyas de las estampas y el ultraje
empezaremos a saber quién fuiste.
Con látigo y sumisa, pasiva y compasiva,
única reina que tuvimos, loca
que arrebató el poder a los soldados.
Cuando juntas las reas y las monjas
y las violadas en los teleteatros
y las que callan pero no consienten
arrebatemos la liberación
para no naufragar en espejitos
ni bañarnos para los ejecutivos.
Cuando hagamos escándalo y justicia
el tiempo habrá pasado en limpio
tu prepotencia y tu martirio, hermana.
Tener agallas, como vos tuviste,
fanática, leal, desenfrenada
en el candor de la beneficencia
pero la única que se dio el lujo
de coronarse por los sumergidos.
Agallas para hacer de nuevo el mundo.
Tener agallas para gritar basta
aunque nos amordacen con cañones.

María Elena Walsh
fuente: acá

12 noviembre, 2012

el (mal) ejemplo argentino

Cuando se observa el tratamiento que recibe Argentina en el mundo financiero mundial, con altas tasas de crédito, riesgo país elevado, persecución minuciosa por el pago a fondos buitres y se hacen evidentes las adhesiones incluso dentro del país a los intereses foráneos no se puede dejar de atender a este tipo de manifestaciones de pensadores como Chesnais (también los casos de Stiglitz y Petras) porque allí recide el origen del encono y los ataques: el mal ejemplo no puede difundirse, no puede extenderse la idea de que el modelo se agota y ya no tiene nada bueno que ofrecer.
IXX

18 octubre, 2012

El 17 por Marechal





«Me vestí apresuradamente, bajé a la calle y me uní a la multitud que avanzaba rumbo hacia la Plaza de Mayo. Vi, reconocí y amé a los miles de rostros que la integraban: no había rencor en ellos, sino la alegría de salir a la visibilidad en reclamo de su líder. Era la Argentina invisible que algunos habían anunciado literariamente, sin conocer ni amar a sus millones de caras concretas y que no bien la conocieron, les dieron la espalda». «Desde aquellas horas, me hice peronista».


LEOPOLDO MARECHAL

Censura en el modelo

jueves, 18 de octubre de 2012

Diez acontecimientos top censurados por los medios de Estados Unidos



Ernesto Carmona.- El cercenamiento creciente de la libertad y la conversión de EEUU en un estado policial, los decretos “legales” pero reñidos con la Constitución del ministerio de Seguridad Patria, las nuevas leyes que criminalizan la protesta Occupy, el fomento del nuevo negocio de “incitación y delación” que, patrocinado por el FBI, reporta ganancias hasta de 100.000 dólares por cada caso prefabricado por 15 mil espías internos “autorizados”, la esclavitud que existe hoy en las prisiones-fábrica estadounidenses con salarios de 23 centavos de dólar por hora de trabajo, la situación insostenible de la vida en los océanos, los crímenes de guerra de la OTAN en Libia, los polvos radioactivos de Fukushima que aún matan habitantes en territorio de EEUU, una investigación de Zuyrich estableciendo que 147 corporaciones transnacionales estadounidenses y europeas controlan la economía mundial, el regalo en billetes impresos por la Reserva Federal por 16 millones de millones (billones) de dólares a los mayores bancos causantes de la crisis y un llamados de la ONU para convertir a los trabajadores en empresarios de cooperativas, son los temas de las 10 noticias top más ocultadas de Censurado 2013.

¿Es invencible el populismo?


jueves, 18 de octubre de 2012

Ignacio Ramonet: "Hoy vemos que estos procesos cuando llegan al poder y cuando las políticas sociales se desarrollan encuentran una acogida popular que hasta el momento no ha sido desmentida. Ningún país donde un programa de progreso social haya sido defendido por un equipo político, hasta ahora ha sido derrotado democráticamente.

07 octubre, 2012

Estatuas de Buenos Aires

Monumentos y estatuaria de Plaza Mitre en Recoleta.
Primavera porteña de 2012.

Recoleta

El valor civil

Edificación

Victoria alada

Escaleras y figura ecuestre

Imágenes tomadas en septiembre de 2012.

Dice el blog Buenos Aires reina del plata sobre el monumento:


"El monumento ecuestre a Bartolomé Mitre, inaugurado en 1927, fue realizado por los escultores David Calandra y Eduardo Rubino, y la figura del General està realizada en bronce, mientras que el basamento es de granito rojo y aparece rodeado por grupos alegóricos realizados en màrmol de Carrara: al frente la proa de un barco sobre la que se ubica la "Victoria Alada" que alza dos palmas. La rodean "El valor civil" (representado por un atleta luchando con un león), "La familia" (simbolizada por una joven madre con un niño dormido), y completando el grupo, hacia atràs "La victoria", "La angustia", "La armonía" y "El estudio y el pensamiento"."

http://buenosaires-reinadelplata.blogspot.com.ar/2010/03/plaza-mitre.html


22 septiembre, 2012

Batman por Slavoj Zizek





sábado, 8 de septiembre de 2012

Slavoj Zizek: Batman y la dictadura del proletaria

Slavoj Zizek, El Puercoespín


Advertencia: el siguiente artículo contiene detalles de la trilogía de Batman que puede arruinar la sorpresa a aquellos que no la hayan visto aún.


The Dark Knight Rises confirma una vez más la forma en que los éxitos de taquilla de Hollywood son indicadores precisos de las problemáticas ideológicas de nuestras sociedades. He aquí (de modo resumido) su argumento. Ocho años después de los acontecimientos de The Dark Knight, la entrega anterior de la saga de Batman, la ley y el orden prevalecen en ciudad Gótica: en virtud de las facultades extraordinarias conferidas por la Ley Dent, el Comisario Gordon casi ha erradicado la violencia y el crimen organizado. Sin embargo, él se siente culpable porque los crímenes de Harvey Dent se han encubierto (Dent cayó muerto, cuando trató de matar al hijo de Gordon, antes de que Batman lo salvara, y Batman aceptó la culpa de la caída para dar forma al mito de Dent, por lo que consiguió que él mismo fuera demonizado como el villano de Ciudad Gótica), y planea admitir la conspiración en un acto público de celebración a Dent, pero decide que la ciudad no está preparada para escuchar la verdad. Bruce Wayne, quien ya no está más activo como Batman, vive aislado en su propiedad, mientras que su compañía se está desmoronando después de que invirtió en un proyecto de energía limpia diseñado para aprovechar la energía de fusión, pero que fue apagado después de que se descubriera que el núcleo podía ser modificado para convertirse en un arma nuclear. La bella Tate Miranda, miembro de la junta directiva de Wayne Enterprises, intenta animar a Wayne para volver a la sociedad y continuar con su trabajo filantrópico.

10 septiembre, 2012

01 septiembre, 2012

Yo (Torquato Neto)

La versión en portugués del poema que encabeza(ba) este blog.
Una breve biografía del autor y debajo una traducción al catellano que no sé quien realizó pero la recuerdo de memoria de haberla leído hace unos cuantos años (décadas) en la revista Mutantia.
Una nota excelente en Revista Zunai comenta:
"su poema "Cogito", de indudable tono artaudiano, [...] parece anunciar su suicidio en las últimas líneas: "eu sou como sou / vidente / e vivo tranquilamente / todas as horas do fim"."
Y su cabezá voló...
Torquato habitó este planeta en una época convulsionada y bella y lo dejó muy pronto. De su paso breve han quedado recuerdos como este y otros tantos poemas.

IXX

fuente: http://www.releituras.com/
por http://luis-trimano.blogspot.com.ar/

     Cogito (Torquato Neto)


        eu sou como eu sou
        pronome
        pessoal intransferível
        do homem que iniciei
        na medida do impossível


        eu sou como eu sou
        agora
        sem grandes segredos dantes
        sem novos secretos dentes
        nesta hora


        eu sou como eu sou
        presente
        desferrolhado indecente
        feito um pedaço de mim


        eu sou como eu sou
        vidente
        e vivo tranqüilamente
        todas as horas do fim.


23 julio, 2012

Rojo en las casas


"Alguien anda diciendo que en las afueras de la ciudad hay una casa roja, una casa bajo el índice del cielo y el negro nenúfar de la amante devota."

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Casas Rojas-Maisonnes Rouges-Red Houses




LA CASA ROJA
Juan Carlos Mestre



Alguien anda diciendo que en las afueras de la ciudad hay una casa roja. Una casa donde los cardenales negros sacrifican papagayos a la voz del diluvio. El diluvio tiene las barbas blancas como el sauce de la jurisprudencia un domingo de bodas. Los predicadores aman la tempestad y golpean con sus Biblias de nácar la erección de los guardiamarinas. Las familias beben alcohol, se santiguan, recolectan insectos. El niño de la lámina se masturba plácidamente con la transparencia. La rosa de Jericó huele a vainilla. Alguien anda diciendo que en las afueras de la ciudad hay una casa roja. Una casa cuya ilusión está llena de peces, el pez de San Pedro, la conciencia del delfín encerrada en el aro de la bahía desierta. Lorenzo de Médicis tenía una casa roja, las maniquís de Bizancio tenían una casa roja. Mi corazón es una casa roja con escamas de vidrio, mi corazón es la caseta de los bañistas cuya eternidad es breve como columna de lágrimas. El minotauro hace rodar sus ojos por el acantilado de las estrellas, la herida del anochecer hace su nido en la arena. Yo hablo con alas, yo hablo con humo de lo ardido y lava de diamante. La geometría bebe veneno, en el canto de los pájaros suena la armonía del baile de los muertos. En la casa roja hay una mesa blanca, en la mesa blanca hay una caja de plata con la nada del sábado. La intemperie gime contra los muros, la tristeza gime contra los mármoles. El profeta tuvo una casa de papiro a la orilla del lago, la muchacha del ghetto vivió en la casa de las preguntas. Mi mano izquierda luce un anillo de agua, en el camafeo de la supersticiosa brilla el mercurio de la temperatura. Lo que canto es lumbre, caballos lo que canto contra la aritmética y los números. Alguien anda diciendo que en las afueras de la ciudad hay una casa roja, una casa bajo el índice del cielo y el negro nenúfar de la amante devota. El muchacho con ojos de ebonita ama la enfermedad y el rubí de los reyes. Las mujeres hermosas sueñan con acuarelas, sueñan con garzas y volúmenes y súbitos prodigios sobre las alfombras de lana. Yo vivo extraviado entre dos rosas de sangre, la que tiñe la calamidad de impaciente belleza, la que tiñe la aurora con su astro eucarístico. Mi voluntad tiene la cólera del orfebre, mi capricho tiene el óxido de una frente de hierro. Nadie cruza los bosques malignos, nadie sobre la yerba de la muerte escucha el desconsolado discurso de las ceremonias asiduas. Yo veo el arco iris, yo veo la patria de los músicos y el olivo de los evangelios. Mi casa es una casa roja bajo la fibra de un rayo, mi casa es la visión y la beldad de una isla. Aquí cabe la gala del mandarín y la escrupulosa usura de las edades antiguas. Esta casa mira al norte hacia las lagunas de helechos, esta casa mira al sudeste azotada por el aliento de los que piden limosna.

2012

Muerte de Facundo Quiroga

"hierros que no perdonan arreciaron sobre él;
la muerte, que es de todos, arreó con el riojano"





Barraca Yaco, 16 de Febrero de 1835

La fascinación romántica de Jorge Luis Borges por la barbarie, más cerca de Sarmiento que de Rosas, encuentra las mejores palabras para eternizar la tragedia del caudillo en su encuentro de frente, omnipotente con los emisarios de la muerte que bien poco saben de destinos o de influjos. Una orden y una paga los han puesto a la tarea, sabuesos rabiosos, autómatas, (¿obediencia debida?) dejarán para la historia un tendal de cuerpos yermos bajo el sol mediterráneo y una leyenda.


IXX (2012)


El General Quiroga va en coche al muere
Jorge Luis Borges

El madrejón desnudo ya sin una sed de agua
y una luna perdida en el frío del alba
y el campo muerto de hambre, pobre como una araña.

El coche se hamacaba rezongando la altura;
un galerón enfático, enorme, funerario.
Cuatro tapaos con pinta de muerte en la negrura
tironeaban seis miedos y un valor desvelado.

Junto a los postillones jineteaba un moreno.
Ir en coche a la muerte ¡qué cosa más oronda!
El general Quiroga quiso entrar en la sombra
llevando seis o siete degollados de escolta.

Esa cordobesada bochinchera y ladina
(meditaba Quiroga) ¿qué ha de poder con mi alma?
Aquí estoy afianzado y metido en la vida
como la estaca pampa bien metida en la pampa.

Yo, que he sobrevivido a millares de tardes
y cuyo nombre pone retemblor en las lanzas,
no he de soltar la vida por estos pedregales.
¿Muere acaso el pampero, se mueren las espadas?

Pero al brillar el día sobre Barranca Yaco
hierros que no perdonan arreciaron sobre él;
la muerte, que es de todos, arreó con el riojano
y una de puñaladas lo mentó a Juan Manuel.

Ya muerto, ya de pie, ya inmortal, ya fantasma,
se presentó al infierno que Dios le había marcado,
y a sus órdenos iban, rotas y desangradas,
las ánimas en pena de hombres y de caballos.

Jorge Luis Borges
Fuente: http://postadesinsacate.blogspot.com.ar/

14 julio, 2012

Cinco magníficos

 
"Manuelito Benitez De Federación Listo para ayudar A la Nación Deja Entre Rios Y viene por acá Con una jarra de vino Y su tra-la-lá"



Las letras de Luca tuvieron la capacidad de mirar
a los argentinos con ojos extranjeros pero desde adentro, sinceramente , poniendo de manifiesto características que nosotros mismos veíamos pero que al estar en la vidriera son patéticas, vergonzantes.
Un espejo maravilloso que agradeceremos siempre
a ese ciudadano del mundo que supo volverse más criollo
que muchos de nosostros.

IXX
 
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Cinco magníficos
(Luca Prodan - Sumo)

Déjame verte
Pero re-de verdad
Vengo hambriento
Desde Yaciretá (Ah)
No quiero soñarte quiero morfar
Lo que me falta
Es un poco de pan
Yo trabajo en la city
En la grande ciudad
Y para los mendigos no tengo piedad
Dame tu piel
Algún beso tendrán
Yo soy un biombo
No mires detrás

Y yo soy artesano
Y por San Telmo voy
Pero en realidad
Soy de Chivilcoy
Con mi cara austera
Vendo frivolidad
Y la gente la compra
Con frialdad
Dime... Qué

Manuelito Benitez
De Federación
Listo para ayudar
A la Nación
Deja Entre Rios
Y viene por acá
Con una jarra de vino
Y su tra-la-lá

Yo soy Carlos Kreimer
En Martinez vivo
Me gusta el rugby
Y el Rock and Roll
Voy a ir a Alemania
Ahí es mejor
Aunque hace frío
Y la bomba cayó
 
 
Julio 2012 
 
 
 
 
 

01 julio, 2012

El tercer peronismo

"...quienes vivimos esos años aún sin saber nada de política o incluso siendo niños como en mi caso, podemos encontrar señales, indicios de lo que se nos cuenta o rememora en este libro."



Es muy dificil volver al '73 luego de tantos años. La lectura de Peronismo 2 de José Pablo Feinman es un regreso con relectura fundamentada por alguien que ha vivido la época intensamente, desde la militancia y la pasión. Si a cualquiera le bastaba la intuición para presentir algo nefasto y turbio en la herencia del tercer peronismo este libro le brinda argumentos insoslayables.
No hablo desde la mala leche, desde la oposición acérrima, sino con la intención de comprender un espacio intenso, virulento que no ha sido debidamente cuestionado y analizado por las mismas pasiones que desata. El peronista por no dejar brechas abiertas a los opositores y gorilas cubre de dogma la totalidad del líder y los que quieren revisarlo se encuentran ante la acusación de traidores, pero solo alguien del riñón, incuestionable (o casi) podía evidenciar minuciosamente los resquicios que lo hay y muchos por donde se cuela la historia, ni más ni menos.

30 junio, 2012

Para Darío y Maxi

"Yo no llevaba un arma entre las manos
sino en el franco pecho dolorido,
y el pecho es lo que me vieron armado
y en el corazón todos los peligros."

(Junio de Jorge Fandermole)




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'Junio' de Jorge Fandermole
   

Lo que va a pasar hoy pasó hace tanto
me desperté diciendo esta mañana,
no vi las predicciones del espanto
que le arrancaba al sueño mi palabra.
En este invierno que pega tan duro
está lejos tu boca que me ama
y se me desdibuja en el futuro,
y junio me arde rojo aquí en la espalda.
En este invierno atroz no hay escenario
más duro que esta calle de llovizna;
cada uno sigue en ella su calvario
pero la cruz de todos es la misma.
Salí con las razones de la fiebre
y una tristeza absurda como el hambre,
y cuando en el corazón la sangre hierve
es de esperar que se derrame sangre.
Me llamo con el nombre que me dieron,
el que tomó la crónica del día;
soy uno de los dos que ya partieron,
los dos en un montón que resistían.
Hermano en la delgada línea roja
que te me fuiste dos minutos antes
con la indiscreta muerte que en tu boca
entraba en cada casa con tu imagen.
Yo estaba junto a vos sobre tu grito
besándote feroz la indigna muerte
mientras te ibas volando al infinito
fulgor de la mañana indiferente...
Yo sé que el corazón que está latiendo
en cada uno es una senda pedregosa,
cuando en el suelo sucio me estoy yendo,
ajeno y solo de todas las cosas.
Si yo salí por mí y salí por todos
cómo es que ahora no hay nadie aquí a mi lado
que me retenga la luz en los ojos,
que contenga este río colorado.
El corazón del hombre es una senda
más áspera que la piedra desnuda;
mi extenso corazón es una ofrenda
que pierde sangre en esta calle cruda.
Yo tengo un nombre rojo de piquete
y un apellido muerto de veinte años,
y encima las miradas insolentes
de los perros oscuros del cadalso.
Yo no llevaba un arma entre las manos
sino en el franco pecho dolorido,
y el pecho es lo que me vieron armado
y en el corazón todos los peligros.
La mano que me mata no me llega
ni al límite más bajo de mi hombría
aunque me arrastren rojo en las veredas
con una flor abierta a sangre fría.
Hoy necesito un canto piquetero
que me devuelva la voz silenciada,
que me abra por la noche algún sendero
pa' que vuelva mi vida enamorada...
   
Fuente: musica.com
Jorge Fandermole

10 junio, 2012

Por un puñado de dólares

El nombre del clásico spaghetti western bien podría titular las marchas de protesta de los últimos días en la ciudad de Buenos Aires.


Desde hace ya varios años el mundo viene desarrollando una de sus clásicas crisis capitalistas, crisis que para algunos pareciera tan lejana que asombra.

22 mayo, 2012

La resistencia de Sabato

"Muchas veces me ha sorprendido como vemos mejor los paisajes en las películas que en la realidad"
(Ernesto Sabato, La resistencia, 2000)

autoretrato

Ernesto Sábato es un caso curioso de un intelectual argentino que ha merecido y gozado aún en vida de un gran respeto y admiración casi concensuada entre todos sus compatriotas. No es poco en un país que se ha caracterizado por sus fuertes tensiones internas que perduran a doscientos años de sus inicios como nación independiente. Un territorio mayormente hostil para sus hombres y mujeres destacados ha sabido brindar a este literato y pensador un lugar de privilegio del cual no pudieron disfrutar otros incluso más relevantes para la cultura argentina.
Esto no es una crítica a Sábato, no lo pretendo, sino una observación que intenta rescatar la condición que se merecen los intelectuales honestos más allá de sus ideologías. Imagino que ha sido y lo es en la actualidad, muy dificil mantener un equilibrio duradero en este país donde los valores no suelen ser permanentes y las coyunturas a veces imponen cambios reñidos con valores que otras latitudes serían inadmisibles. Pero por otro lado las estructuras permanentes obligan a los intelectuales a dar apoyo al "mal menor" si se quiere, para subsanar deudas urgentes.
La gente de la cultura o los intelectuales si se quiere, pendulan entre la indiferencia casi de abstracción y el posicionamiento riesgoso de caras a la historia. Es bien sabido, las pruebas están a la vista, que nuestros próceres más ardientes son foco de críticas perdurables y esto pesa sobre las cabezas de nuestros hombres de ideas pero no debe (no debería) ser nunca el eje rector de sus elaboraciones.
En este panorama extraña Sábato quien ha sabido capear las tormentas ideológicas al menos en las últimas décadas y posicionarse en un pedestal de honor entre la opinión publicada. Sábato es mucho más que la opinión que se tiene de él, como cualquiera, es su obra, sus ideas transferidas, sus continuadores, la inspiracioón que ha desbordado sus límites y se ha exparcido como semillas de un pensamiento posible.


IXX 2012


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Ernesto Sábato: antes del fin, la resistencia

Antonio Valle

Cien años de inteligencia

fuente: http://www.jornada.unam.mx/2011/01/30/sem-antonio.html


Si el siglo XX latinoamericano tiene una correspondencia crítica con algún escritor, ese hombre es Ernesto Sábato. Sus orígenes intelectuales se remontan a los años treinta, cuando hacía el doctorado en física y matemáticas. Esa vocación por la ciencia será determinante al escribir su primera obra: Uno y el universo (1945). Sábato dice que este “librito”, repertorio de pequeñas joyas, lo redactó después de un intento fallido para hacer una novela que llevaría por título La fuente muda. Además de abordar temas absolutamente contemporáneos como el tiempo, la causalidad, la geometrización de la novela, la expansión del universo, el eterno retorno y el poderío del lenguaje, son relevantes las reflexiones que hace en torno al surrealismo, y también a la obra de Jorge Luis Borges, con quien mantuvo una relación de crítica, admiración y desconcierto.

Ciudades laberinto de Sábato y dédalos borgeanos

Hace unos meses, mientras intentaba llegar a la casa de Sarita Poot, me extravié en la ciudad de Mérida. Después de caminar un buen rato por las calles de la ciudad blanca alcancé a darme cuenta de que había llegado al punto donde inicié el recorrido. Sin duda, la sensación laberíntica que experimentaba tenía como origen la traza de sus arterias. La belleza simétrica reproducida innumerables veces hizo que imaginara algunos de los laberintos relatados por Borges. Diametralmente opuestas –recordé– son las ciudades mineras de Taxco, Guanajuato y Zacatecas, construidas con cantera gris, azulada, verde y rosa. Estas ciudades podrían representar el tipo de construcciones laberínticas que retratan las novelas de Ernesto Sábato, novelas que, como sabemos, fueron creadas sobre una red de túneles y galerías subterráneas. Por el contrario, las ficciones laberínticas de Borges parecerían desarrollarse en dédalos no por diáfanos menos complejos. Dentro de esa clase de laberintos geométricamente dibujados se encuentran los tableros de ajedrez, juego con el que los indios se propusieron ensayar las partidas y variantes que posee el infinito. Sin embargo, las novelas-dédalo de Sábato, cuyas tramas se estructuran mediante una intrincada red de zonas veladas, también se afanan en establecer contactos con la luz abierta. Retomando algunos de los elementos laberínticos desarrollados por Kafka y por Allan Poe, cuya precisión estructural fue evidentemente apreciada por ambos narradores argentinos, encontramos algunas analogías entre esa clase de literaturas y las metrópolis laberínticas de México. Las estructuras de Sábato serían como las ciudades precortesianas del altiplano y la arquitectura borgiana sería semejante a las capitales dédalo de Pueblo Nuevo y de Casas Grandes en el norte del país. En las ficciones borgeanas las estructuras funcionan con la perfección de un mecanismo de relojería, además de ser agraciadas como las calles de Mérida, cuya belleza es casi metafísica. Por el contrario, en las escabrosas historias de Sábato, protagonistas y antagonistas son determinados por la condición humana. Se trata de relatos que genética y psicológicamente suelen estar cruzados por complicaciones de carácter histórico y sexual.

Postmodernidad literaria en América Latina

La narrativa de Borges presenta algunos elementos técnicos, temáticos y conceptuales, con toda su carga de artefactos, brillos, fantasmagoría, simulacros y superposiciones que hacen del invidente prodigioso (todo vidente verdadero es ciego) el gran forjador de la postmodernidad literaria del siglo XX en América Latina. Ernesto Sábato es heredero y precursor de tradiciones inclinadas hacia un humanismo más comprometido socialmente. Sábato ha asimilado una larga tradición que viene del siglo de las luces y que culmina en el positivismo. Esa metodología, tan útil como certera, le funcionó para erradicar una serie de patrañas escatológicas y religiosas. Sin embargo, con los estallidos enceguecedores y mortales de Hiroshima y Nagasaki, con los que simbólicamente se inaugura la postmodernidad, el brillante fisicomatemático termina por cuestionar algunos postulados científicos éticamente insostenibles. Después del Holocausto, para Sábato es imposible dejar de preguntarse por qué, para qué, cómo y a quién sirven la ciencia y la tecnología.

El socialismo y la revuelta antiautoritaria

Sábato es uno de los primeros escritores latinoamericanos del siglo XX que se sumerge en la vorágine de los movimientos revolucionarios y socialistas. Sin embargo, poco antes de que el narrador termine por comprometerse con los postulados estéticos y políticos de una influyente Unión Soviética, abandona la causa “proletaria” al darse cuenta de que Stalin, mientras instaura el realismo socialista, le clava un cuchillo a la cultura rusa, a sus intelectuales y artistas. Por supuesto, la literatura al servicio de una ideología no es una tarea para un escritor libertario como Ernesto Sábato. Pronto rompe con ese socialismo autoritario tomando una distancia crítica que a muchos poetas y artistas latinoamericanos les toma décadas emprender.

La etapa surrealista

Poco después Sábato se encuentra en un París que vive la creciente del movimiento surrealista. En esa estética, que como dice Paz es el último gran movimiento cultural que produce el siglo XX en Occidente, el narrador encuentra una opción para atemperar sus asperezas con el mundo de las ciencias duras. En Uno y el universo, además de relatar sabrosas experiencias con artistas notables, como Salvador Dalí, Benjamin Péret, Roberto Matta y Wifredo Lam, Sábato se interroga por qué el surrealismo reivindica el automatismo como instrumento de investigación psicológica, discrepando con André Breton, quien aseguraba que el surrealismo es una expresión del funcionamiento “real” del pensamiento. El autor de El túnel pensaba que el surrealismo constituiría una especie de capítulo “especial” del psicoanálisis, al que habría que quitarle una serie de vagas ideas que abonaban a la confusión mental. No obstante, Sábato aceptó que sus experiencias con los surrealistas le permitieron indagar más allá de los límites de una racionalidad restrictiva, aceptando su valor catártico y reconociendo que algunas de las expresiones plásticas y literarias de los surrealistas consiguieron constituirse como obras perdurables. Esto había sido posible gracias a que en esas obras predomina la construcción, el método y el oficio. He aquí otro de los clásicos ajustes críticos que el escritor llevará a cabo con su propio proceso creativo.

El milagro, la oligarquía y la dictadura

En los años sesenta comienza a desmoronarse el llamado “milagro económico” que algunas naciones latinoamericanas experimentaban. Este modelo generó el surgimiento de una clase media que de pronto vio rotas sus expectativas de consolidación y desarrollo. A finales de los sesenta, en distintos países del Cono Sur, poderosas expresiones políticas de descontento cuestionaban la hegemonía de las oligarquías. Las tendencias políticas y sociales que buscan modernizar a distintos países de la región fueron reprimidas, mientras se instituían las funestas y célebres dictaduras militares.

Ante la intolerancia, heterodoxia.
Continuación de la inteligencia y la verdad

La historia política de Ernesto Sábato es tan insólita como su obra literaria. Si es cierto que renuncia al socialismo autoritario y se convierte en un ferviente antiperonista, poco después defenderá a Evita. Si una mañana desayuna con Borges y Videla, más adelante, ya con Raúl Alfonsín en la presidencia, dirige la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas que abre las puertas para que sean juzgadas las juntas militares de la dictadura. Heterodoxia (1953) es el título de un ensayo publicado por el intelectual libertario. Ese concepto define las posiciones de un pensador rebelde, de un hombre cuya visión es discordante con todos los dogmas. Sábato es el gran disidente herético, cuyas posiciones políticas le valieron críticas de los más polarizados intelectuales de izquierda y de derecha. En un texto titulado Continuidad de la creación, Sábato dice que “nadie puede ver en una novela, en un cuadro, en un sistema de filosofía, más inteligencia, más matices del espíritu que los que él mismo tiene”. Esa inteligencia, esos matices son los que ha hecho valer en su obra.

Nunca sabremos a ciencia cierta en qué estará meditando ahora mismo el fantástico escritor en su casa de los Santos Lugares construida muy cerca de Buenos Aires; aunque tal vez no sea tan difícil adivinarlo, porque se trata de un hombre que asegura que no es cierto que exista “un abismo entre la realidad y la ficción”. Sábato es un escritor que piensa que “la inteligencia persigue interminablemente a la verdad”; y que ésta “tiene infinitos cómplices e infinitos lugares”.

Literatura postmoderna en una realidad premoderna

Una novela como Sobre héroes y tumbas (1961), cuya trama aborda los estertores de una familia decadente y aristocrática, que al mismo tiempo contiene algunos de los elementos más emblemáticos de la postmodernidad literaria del continente, es un buen ejemplo de cómo a partir de los años cincuenta los escritores más sensibles e inteligentes se propusieron trascender el trabajo y los métodos de las vanguardias. Sábato nos hace recorrer un dédalo de túneles; metáfora de las ciudades mineras que crecieron al amparo de fraguas y alquimistas, y que por lo tanto también expresan –en un tono absolutamente contemporáneo– la lucidez extrema de una conciencia que se permite “narrarlo todo”. La novela se desarrolla mediante distintos planos y dimensiones, que van de lo histórico, representado por el general Juan Lavalle –personaje representativo de la independencia argentina–, al discurso cínico e intimista del narrador. Con mayor fuerza política se desenvuelve Abaddón el exterminador (1974), relato apocalíptico que recupera algunos de los sucesos más nefastos en la historia de la República Argentina. Se trata de un caleidoscopio de escenas y fragmentos, cuya simultaneidad temporal y espacial ha convertido a esta novela en un clásico de la narrativa postmoderna de América Latina. Sábato pertenece a una generación de creadores brillantes, como piensa Vargas Llosa dela obra de Juan Carlos Onetti –escritor fuera de serie nacido en la otra orilla del Río de la plata. El túnel, Sobre héroes y tumbas y Abaddón el exterminador, también pueden ser leídas como obras de creación postmodernas que exploran en realidades culturales, políticas y sociales cuya introducción a la modernidad ha sido lentísima.

Antes del fin, la resistencia

Ilustración de Andrés Cascioli, 1995

Antes del fin (1999) y La resistencia (2000) son dos títulos de los libros más recientes de Sábato. Este narrador que ha conocido el siglo XX como pocos, plantea que si la humanidad ha de sobrevivir será mediante la restauración de valores espirituales. Expresa que al aislamiento, generador de una “indiferencia metafísica”, es preciso oponerle resistencia. Si nuestro planeta –y con él la especie humana– no ha de terminar en un basurero del cosmos, será necesario frenar su vértigo. A tan inhumana aceleración habría que oponerle cierto tipo de lentitud, “como se suceden las estaciones, el crecimiento de las plantas y de los niños”. Al consumo enloquecido de ciencia y de tecnología que genera una “indolencia abstracta, cínica y violenta”; evidencia de un “poder extraño y casi sobrehumano”, habrá que resistir apoyados en la intuición y en nuestra capacidad crítica. Antes del fin todavía sería posible desatar cierto tipo de inteligencia como la que Sábato despliega en sus tramas. Se trata de un escritor que, leal y amistoso con nosotros, ha completado un ciclo trazando grandes novelas y ensayos del siglo XX en América Latina; geografía política de vastas áreas premodernas, que fuera de experiencias originales y recientes como la del Brasil de Luis Inacio Lula, presenta síntomas de pérdida de la memoria, la sensibilidad y la razón. Por fortuna, mientras el proceso mental que se propone deshumanizarnos sigue su curso, para resistir contamos con la obra del legendario maestro Sábato.


08 abril, 2012

Anillo chapaco

"Pon sobre el yunque sonoro
el claro metal arisco;
y amorosamente caiga,
suba y caiga, con el ritmo
de mi corazón, la comba
musical de tu martillo"





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Una canción bellísima de Cesar Isella y Octavio Campero Echazu interpretada en este caso por "Los de Salta" *
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ANILLO CHAPACO
Música: Cesar Isella
Poesía: Octavio Campero Echazu

Recitado:
Con la plata de mis pagos,
hazme, platero, un anillo
que me encadene a mi moza
fragante a sol y membrillo.

Canto:
Ella lo quiere más firme
que la muerte y el olvido,
y del color de una luna
de bodas por el camino.
Pon sobre el yunque sonoro
el claro metal arisco;
y amorosamente caiga,
suba y caiga, con el ritmo
de mi corazón, la comba
musical de tu martillo.

Recitado:
Y después, en letras de oro,
con el buril del destino,
graba en el aro esta dulce
tonada de mi cariño:

Canto:
Rosalinda de la Vega.
Ay! Rosalinda, que lindo
suena tu nombre chapaco
al trenzarse con el mío!

Alrededor de tu dedo-
cogollo recién florido-
remacharé con mis besos-
pájaros que van al trigo-
un aro de amor más firme
que la muerte y el olvido.

Recitado Final:
¡Platero, con esta plata
vas a forjar mi destino!
Ella me espera lavando
Su ropa blanca en el río.

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¿Qué significa chapaco?

Chapaco es un término que se utilizaba de manera despectiva para definir a los habitantes de la zona de Tarija, al sur de Bolivia, cerca de la frontera con Argentina y que con el correr del tiempo se fue transformando en una definición que se esgrime con orgullo por parte de los propios tarijeños.
La canción que nos ocupa es una letra de un compositor tarijeño justamente a la cual un argentino musicaliza creando una pieza de una belleza perdurable que no ha sido muy difundida ni (creo) valorada en la dimensión de lo que representa, la tradición, el costumbrismo, la presencia cotidiana del mineral en la vida y el corazón de algunos pueblos y que hoy, en 2012 tiene plena vigencia en medio de una discusión abierta sobre la minería, sus efectos nocivos y la subsistencia misma de quienes han forjado sus raíces entorno al suelo mineral cordillerano.
IXX-2012

Los chapacos
  
La ciudad de Tarija es la capital del departamento de mismo nombre que se caracteriza por su dejo al hablar.
La campiña del Departamento Tarija, Bolivia, es famosa en todo el mundo por la producción de vid, exquisitos vinos de altura y delicioso singani (aguardiente) y su paisaje que es un atractivo para el turista y para el artista.
"Chapaco" se le llama al ciudadano tarijeño, término asignado al campesino, pero por extensión también al habitante citadino y rural. El chapaco es dicharachero y extrovertido, lo que corrobora el significado de la palabra en su lengua de origen, el quechua, "vigía, ayudante del visitante, dispuesto al servicio de los demás". En la ciudad, la palabra chapaco antigüamente era utilizada para denotar desprecio y mal gusto. A comienzos del siglo XX, los poetas y músicos popularizaron la palabra chapaco, la adornaron de belleza y la pronunciaron con musicalidad, de tal manera que llegó a convertirse en una expresión de orgullo para quien la recibe, la palabra chapaco se sublima en labios del autóctono y es motivo de estima al visitante. Actualmente, todo habitante tarijeño se considera chapaco.

http://www.tulancingocultural.cc/letras/encuentrotarija/chapacos.htm

* Los de Salta es un conjunto folklórico de la Argentina, originarios de la Provincia de Salta creado formado en 1958, que continúa en actividad en la actualidad (2008). Sus integrantes originales fueron Luis Gualter Menú, Miguel Arnaldo Ramos, Mariano Vaca, y José Berrios. Inicialmente dirigidos por José Antonio Saravia Toledo y luego por Carlos Alfredo Palacios, quien se integró al grupo en 1974, en reempalzo de Ramos. Entre las canciones más conocidas del grupo se encuentran "Canción del perdón", "Adiós amada", "Palmeras", "No importa", "En mis sueños", "Zamba de Anta", "Candombe para José", "Flor de lino", "La casa de mis abuelos", "Acento salteño", "Salta, mi canto te canta", "Así se canta en Salta", etc. Entre sus álbumes se destaca Lejana Tierra Mía y Rodando Cantos Rodados, este último incluyendo recitados del destacado poeta salteño Jaime Dávalos.

02 abril, 2012

Malvinas

"Los que puedo recordar debatían el resultado como un partido, pocos le daban la terrible dimensión que en verdad tuvo, se alzaban voces patrioteras arengando a la pelea y azuzando a los ingleses con una prepotencia de arrabal instigada desde los grandes medios."

 

Tengo muchos sentimientos con Malvinas.

25 marzo, 2012

El barrio del Tambor

 

 “La salvaje algazara que se levanta en el aire, de aquella circunvalación exterior, la oíamos –hablo como testigo – como un rumor siniestro y ominoso desde las calles del centro, semejante al de una amenazante invasión de tribus africanas, negras y desnudas.” (V.F.Lopez)

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EL BARRIO DEL TAMBOR (MILONGA) 
 
Letra de Horacio Sanguinetti
Musica de Antonio Bonavena

Intérpretes: Anibal Troilo
Cassette rca tms 50455
Canta: Alberto Marino


Milonga

Calles viejas mas mil motas
vigiladas por un farol
voz de negro de alma tenebrosa
voz del barrio del tambor.

Fiel el candombe color de sombra
y candombe en el corazón
canto oscuro que zumba y asombra
con la angustia de su son.

Recuerdos de las morenas
vistiendo batas color punzó
luciendo la azucenas
de sus sonrisas de corazón.

Barrio negro, barrio triste
se ha apagado tu carbón
barrio negro ya no existes
se ha callado tu tambor.

Barrio negro ya no existes
se ha callado tu tambor...

Colaboración enviada por: Amado Lafuente

 

  ***

  La siguiente nota fue tomada de: http://jorgealgorta.blogspot.com.ar/2008/02/el-barrio-del-tambor.html


EL BARRIO DEL TAMBOR

En casi todas las ciudades del mundo encontramos zonas geográficas, de indefinida circunscripción y de una marcada pertenencia popular, áreas cuyo nombre nos suena en el oído desde que nacimos y que en muchos casos no sabemos si existen o existieron y obviamente, donde quedaban. Eran los barrios “escondidos”.
Salvo los memoriosos o los historiadores, que en ocasiones lo citan imprecisamente, nadie termina de dar datos definitivos sobre su existencia ya que tampoco figuraba en los planos o en los mapas, al igual que hoy las villas de emergencia no figuran en ningún plano, ocupando muchas veces campos en blanco sin ninguna inscripción que las identifique como tales.
Nuestra ciudad encierra en sus entrañas, el misterio de zonas que se perpetraron en la memoria colectiva, invisibilizandose a través de los años ya que su mención quedó solo conservada por la oralidad o por los recuerdos de algunos poetas que le dieron palabra al tango.
Tal era el caso del Barrio de las Ranas o de las Latas (Parque de los Patricios, también llamado los Corrales Viejos), Catedral al Sur y Catedral al Norte (parte de Montserrat y de San Nicolás o sea el Microcentro de hoy), el Alto de San Pedro (San Telmo), La Residencia (al costado de la Iglesia de San Telmo), los Corrales de Miserere (el Once), la Tierra del Fuego (Palermo, mas allá de la Penitenciaría de la calle Las Heras), La Convalecencia (al oeste de Constitución, atrás del Hospital Rawson), La Quema (Barracas y Patricios al Sur), Los Portones (en Palermo) y muchos otros que en ocasiones los recuerdan las letras de algunos tangos.
El Barrio del Tambor era uno de esos barrios “escondidos” que, sin quererlo, compartía el territorio de Montserrat y parte de San Telmo, y por supuesto, nos ocupa ya que su nombre se debe a que era la zona donde se agrupaban los negros que eran libertos, sus viviendas, sus Naciones, sus Sitios, sus historias.
No encontramos ningún plano donde figuren límites o zonas específicamente señaladas como el Barrio del Tambor (al menos hasta ahora, 2008), pero sí lo encontramos citado con ese nombre en varias publicaciones del Siglo XIX, donde lo ubican en un perímetro aproximado entre las calles Paseo Colón (al Este), Av. Independencia (al Sur), Av. Entre Ríos (al Oeste) y la calle Moreno (al Norte). Por supuesto que esta amplia zona que pertenece a Montserrat y a San Telmo no era exclusivamente un barrio de negros, sino que se la llamaba así porque en él, vivía gran cantidad de éstos junto con todo tipo de habitantes provenientes de todas partes y orígenes.
Área aproximada del Barrio del Tambor según interpretación del autor.
Plano Bianchi 1882
En ningún momento existió un “guetto” o algo similar. Simplemente que en sus calles vivían en estado de libertad, reunidos por origen, en algunos casos, o por familiaridad de parentesco en otros.
Es interesante conocer el punto de vista de Vicente Rossi: “La banda occidental del Plata fue un pandemonio de negros; poblaban en todos los rincones de Buenos Aires, siendo de su particular dominio unas veinte manzanas comprendidas en la jurisdicción de las parroquias de San Telmo, Concepción, Santa Lucía y Montserrat que formaban el famoso Barrio del Mondongo, haciendo marco al bajo del Riachuelo, la no menos famosa Boca, la Génova porteña, cuyos habitantes vivían en continuas escaramuzas con sus vecinos del Mondongo, por “odio al color”. En los barrios del Centro donde había aglomeración de “Naciones”, se los denominaba Barrios del Tambor”. (Cosas de Negros – 1926).
Y ya que lo dijo Rossi señalemos que Barrio del Mondongo era otra denominación del mismo Barrio del Tambor, nombre que proviene del pueblo africano Mondongo (Bantú), cuyos miembros se acercaban al Matadero Central del Sur a pedir los restos de las faenas y todo lo que se tiraba a la basura. Entre los cortes de su preferencia estaba la panza o estómago vacuno también llamada libro. De ahí que genéricamente le quedó el nombre mondongo a esa parte de la vaca y por extensión y vulgarismo, al barrio.
A esta altura debemos decir que se le llamaba barrio del tambor a cualquier caserío de negros o lugar donde vivieran o se establecieran no aisladamente, tanto en la zona urbana como suburbana, de manera que se hablaba en plural y genéricamente de “los” barrios del tambor.
Como barrio en sí mismo el del Tambor obviamente no tenía entidad administrativa estuviera donde estuviese, ya que no aparece ni en los censos ni en los planos, aunque si en los documentos y escrituras; todos hablaban de esos barrios que no existieron para la realidad blanca del Estado virreinal ni del nacional más tarde. A tal grado existía esa zona como bien definida en la ciudad que un testamento de 1809 da como dato suficiente para su ubicación:”un cuarto de tierra perteneciente a dichas testamenterías, cito en el nombrado Tango de los negros, barrio de la parroquia de la Concepción…” y al dar los nombres de los vecinos colindantes hay cuatro “negros y pardos” y una sola “doña”. Como siempre, eran transparentes; es el único nombre de barrio que se repitió constantemente y nadie se preguntó donde quedaba. ¿Por qué se lo iban a preguntar? Aún en 1970, cuando se suponía que el viejo racismo ya debía estar olvidado entre los intelectuales, un historiador describía aquel “barrio tradicional que la civilización y el progreso de esta gran capital ha barrido, reedificando en aquellos inmundos terrenos hermosas casas y palacios suntuosos”, esto nos explica por qué estos barrios no fueron temas de estudio o interés, menos aún de preservación. (Daniel Schávelzon – 2003).
El centro neurálgico del barrio llegó a ser, en la última década del Siglo XVIII, el Hueco de Montserrat, denominación que se le daba a las plazas y a los parajes de carretas y caballos.
Hueco de Montserrat 1844 – grabado, A.G.N.
El nombre se lo otorgó la Iglesia y parroquia de Montserrat, ubicada a cien metros del lugar sobre la calle Belgrano. Posteriormente se llamó de la Fidelidad, “debido, según asegura la tradición, a que los negros de esas vecindades juraron fidelidad, al formarse en batallones para repeler las invasiones inglesas”, (Francisco Romay, Cuadernos de Bs. As. VIII)
En ese lugar se levantó una plaza de toros que funcionó desde Febrero de 1791 hasta principios de 1800, época por la que se mudó a la actual Plaza San Martín hasta 1819.
Esta plaza de toros fue uno de los factores de impulso comercial del barrio ya que en su entorno empezaron a aparecer, pulperías, casas de juego, ventas de todo tipo de productos de abastecimiento para la actividad taurina, mercados y por supuesto prostíbulos y peringundines.
Era famosa la calle Aroma, popularmente llamada “del pecado”, callejón de una cuadra que corría de Oeste a Este, paralelo a la calle Moreno y terminaba en el hueco o plaza, funcionando como toril de ésta, donde al caer el sol, el malandraje afloraba haciendo de la zona un lugar de peligrosa reputación.
Calle Aroma, al fondo la iglesia de Montserrat y la calle Lima, 1890.
Para ubicarnos hoy: la plaza de Montserrat estaba en la mitad de la manzana que hoy ocupa la Av. 9 de Julio entre las calles Moreno y Belgrano, teniendo en cuenta que por el lado sur de donde hoy está el edificio del Ministerio de Desarrollo Social, corría la calle Aroma entre Lima y la mencionada plaza.
Cuando se decidió trasladar la plaza de toros, el barrio entró en una marcada decadencia debido a que los comerciantes se empezaron a mudar hacia el Retiro, dejando muchas viviendas y solares abandonados y sumiendo aún más en la pobreza y la marginalidad toda la zona. Fue entonces que los negros empezaron a ocupar esas viviendas y edificaciones transformándolas en conventillos donde el hacinamiento y la promiscuidad eran el reflejo de la extrema pobreza en que vivían los afros. Un tipo de vivienda típica de esa época la describe Schávelzon: “…al parecer lo habitual era un terreno normal con una casa mínima de sala de adobe cocido o ladrillo, techo de tejas, aposento y cocina con un gran terreno al fondo. En realidad era el tipo de casa mas común en la ciudad para todos los pobres, blancos y negros.”
En la elección de la zona, posiblemente haya influido también la imagen de la Virgen de Montserrat, copia de la de Cataluña, ubicada en la iglesia del mismo nombre, que originalmente es de piel negra, pero atribuible al tizne de las velas que durante siglos se encendían en su entorno, lo que llevó a llamársela La Morenita.
Era común que en las procesiones, la imagen fuera llevada en andas acompañada de cantos, cirios y tambores provenientes de la feligresía negra que recorría con devoción las calles del barrio.
Otra de las características, en lo que se refiere a la población afro fue que en esa zona se radicaron la mayor cantidad de Salas de Nación o Naciones en casas que en ocasiones, eran compradas por ellos mismos o bien eran cedidas por algún amo. Se ubicaban principalmente en las calles México y Chile donde tenían sus tambos y canchas donde se desarrollaban los candombes en los días festivos y los Domingos. Francisco García Jiménez escribe en su Historia del Tango 1880-1930: “…una llamativa noticia de aquellos tiempos menciona una Casa y Sitio de Tango o Tango de los Negros que ocupaba un terreno de mil doscientas varas cuadradas en la parroquia de la Concepción.”
Este aspecto es de real importancia en el difícil rastreo de los antecedentes afroporteños ya que las Naciones fueron el eje social de los negros reunidos por distintos motivos, entre los que se encontraba principalmente la recaudación de fondos para las “manumisiones” de sus compañeros, es decir el pago por la libertad a sus amos y dueños, la asistencia económica en caso de enfermedad, la organización de funerales y todo esto, financiado por la actividad que mas les gustaba que eran los bailes, donde aprovechaban para recaudar fondos.
En las Naciones además se mantenían las tradiciones de cada origen pero el denominador común se llamó Candombe que como representación privada de la coronación y ceremonia de los reyes africanos, se extendía hasta el baile multitudinario abierto a la comunidad al toque inconfundible del tambor. Este hecho (y lo anterior) fue denominador común entre las Naciones de Bs. As. y Montevideo.
Desde el punto de vista demográfico el barrio que más densidad de negros tenía era Montserrat con el 33,25%, le seguía San Nicolás con el 29,9%, Catedral al Norte y Sur, La Concepción y San Miguel con el 25%, La Piedad con el 21,14%, San Telmo con el 18,06% y por último Balvanera con el 13,92%, lo que nos da una semblanza de la distribución humana en ese Barrio del Tambor que, obviamente, no tenía límites muy claros.
Vivienda de una familia afro, en Bs. As a fines del Siglo XIX, A.G.N.
Teniendo en cuenta que Buenos Aires contaba con aproximadamente un 33% de población negra por 1810, llegada la mitad del siglo este porcentaje disminuyó sustancialmente. Poco a poco las clases acomodadas fueron poblando las zonas mas al Norte de la ciudad hacia el Pilar y el Retiro y junto con ellos se iban trasladando sus antiguos esclavos ocupando los suburbios humildes de dichas zonas. Mientras que por el Barrio del Tambor se quedaban los más pobres y sin trabajo fijo o simplemente los que no querían o no necesitaban emigrar. No nos olvidemos que los grupos sociales se reúnen en torno a sus fuentes de trabajo, tanto en lo rural como en lo urbano y poco a poco esta zona pasó a ser un área relegada del progreso ya que solo acumulaba pobres y los hacinaba en conventillos. Refiriéndose a este aspecto dice Oscar Natale: “ …el avance de los desclasados –y la mayor parte de los negros lo eran- hacia los nuevos focos de “la mala vida”, donde nació el Tango, o hacia el rancherío o el conventillo rejuntado o entremezclado con la abundancia.”
Los afroporteños habitaron el barrio del Tambor hasta que su presencia empezó a declinar allá entre 1860 y 1870 cuando las primeras oleadas de inmigrantes europeos los empezaron a desplazar de los conventillos y a ocupar los lugares que éstos tenían como propios. Ya en ese entonces la raza negra decaía por su baja natalidad, su altísimo porcentaje de muertos en las guerras y, obviamente, porque dejaron de “entrar” al país como lo habían hecho por mas de dos siglos como esclavos. Todo esto contribuyó al desmembramiento social de los afros, desapareciendo gran parte de sus sociedades y Naciones produciéndose, a la vez, una inevitable mezcla de sangre con la criolla, la europea y la indígena.
Y en ese proceso silencioso, sombrío y bastante tergiversado, se perdieron los rastros arquitectónicos, materiales, sociales, culturales y artísticos que llevaron al Barrio del Tambor a ser el “lugar”, el punto geográfico del negro en Buenos Aires tanto como en Montevideo lo fue el Barrio Reus y también hasta hoy en día, Barrio Sur y Palermo.
A nadie le importó conservar algo del barrio. Posiblemente los directamente involucrados no dimensionaron el despojo y la indiferencia de que fueron víctimas y mucho menos, imaginaron el valor histórico que esas paredes hubiesen encerrado para la posteridad.
Barrio donde el cuero y el fuego forjaron uno de los primeros ritmos nacidos en estas tierras: el Candombe y de él, la Milonga y luego el Tango.
Matriz del mutualismo nacional, donde una cincuentena de Naciones tejieron las primeras redes de ayuda mutua y pertenencia social organizada del país.
Cuna de hombres y mujeres que defendieron con su vida esta patria que no eligieron. De artesanos, poetas, músicos, payadores y trabajadores en fin que a la par de cualquier blanco, criollo o europeo, sufrieron el estigma de pertenecer a la franja mas baja del escalafón social, no por elección sino por indigna herencia.
“Negros porteños”, A. Taullard 1927
El Barrio del Tambor me sugiere barro, olor a guiso de mondongo, carros tirados por caballos, gritos, ropa colgada, velas encendidas, palabras ininteligibles en kimbundu o lingala, sombras, lavanderas camino al río, amaneceres, viejos negros tomando mate, perros correteando de casa en casa, la letanía de alguna oración, el guitarrero atrincherado en el boliche con un vaso de caña como escudo, fogatas, los pies descalzos reptando, el susurro de un tambor acariciado por callos ancestrales que desatan la alegría y conducen el dolor al fondo de una botella.
Y luego el olvido…
El negro no pudo escribir la historia nacional porque prácticamente fue analfabeto, pero Vicente Fidel López en su Manual de Historia Argentina escribió: “La salvaje algazara que se levanta en el aire, de aquella circunvalación exterior, la oíamos –hablo como testigo – como un rumor siniestro y ominoso desde las calles del centro, semejante al de una amenazante invasión de tribus africanas, negras y desnudas.”
Tal vez estas líneas ayuden a comprender porqué ya no está.
Jorge Algorta
Febrero 2008