11 marzo, 2009

Dialéctica política

Es curiosa la manera de pensar de los políticos o digamos mejor la manera de intentar una justificación para su proceder ante el resto de la sociedad.
Las opiniones que más abajo desarrolla Cafiero en su entrevista así expresadas dan a entender que es normal cambiar, como cambia la naturaleza o como puede cambiar de parecer cualquier persona con el tiempo. Ademáas, siguiendo su razonamiento, el cambio es positivo para la sociedad y es su deber cambiar.
Veamos por partes: nadie discute que cambiar es importante y es beneficioso pero los políticos cambian imprevistamente, de acuerdo a su propia conveniencia sin importar la palabra empeñada o las promesas efectuadas, entonces nos proponen una cosa, los votamos para que la cumplan y de pronto cambian porque les conviene más y no les interesa el tendal de desilusionados, cuando no, perjudicados que dejan en el camino.
Últimamante hemos visto en la ciudad de Buenos Aires y la nación también que algunos legisladores asumen con el voto de apoyo de una facción y una vez instalados en su banca la consideran propia y negocian su escaño con el mejor postor y se van a otro bloque, así, alegremente.
Respeto su derecho a cambiar, a decidir otro rumbo, etc. pero si fueran honestos deberían dejar la banca a otro que represente a los votantes y marcharse.
Es curiosa la interpretación que hacen de la dialéctica entendida como diferencia y a su vez motor de cambio está muy bien pero resulta que ellos la aplican a sus propias diferencias, es decir que discrepan consigo mismos y como resultado cambian, triunfa el disenso y nace un hombre nuevo un ser político distinto (pero no es el mismo?) y así sucesivamente irá cambiando convencido e intentando convencer que es por nuestro bien.
Esto que parece tan obvio, en mi barrio se llama traición.

Ivo Xavier Diez (IXX)
2009

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