22 enero, 2015

Un crimen fríamente calculado...

La noche era oscura y lluviosa; el sicario se desplazó sin llamar la atención y estacionó su auto negro frente al edificio. No levanto sospechas a los policías que en gran número vigilan la zona ya que el vestía de negro, justamente para no levantar sospechas, "en un auto negro y con ropa negra nadie se fijará en mí", pensó.
El asesino bajo con naturalidad. Se había asegurado llevar puesto un antifaz negro también, para no ser reconocido por las mil setecientas cuarenta y cinco cámaras de seguridad. No llamó la atención de la prefectura que cuida la entrada y salida de la zona, tampoco había motivos ya que era la madrugada y son miles los asesinos que se mueven a esas horas por el lugar.

Pasó inadvertido ante los gendarmes que lo saludaron con respeto, uno de ellos le abrió el portón que da a los jardines de Le Park. El sicario se acomodó el antifaz y saludo disimuladamente a los vigilantes del edificio; mostró un documento iraní y le flanquearon el paso.
Subió tranquilamente hasta el departamento del que sería su víctima y toco timbre; respondió con seguridad la pregunta de "quién es a estas horas", -"vengo de parte del Sargento García, espía profesional", dijo sin titubear. El juez le abrió la puerta y le pidió que lo espere ,que iba al baño y lo atendía, estaba en paños menores.- "Pongase cómodo, ya vuelvo", le dijo con voz segura.
El sicario recién en ese instante se dio cuenta que se había olvidado el arma, en una fracción de segundos se le ocurrió una genialidad digna de un asesino k; acostumbrado a matar jueces le preguntó si tenía un arma para defenderse y ante la negativa le preguntó; ¿Conoce alguien a quien le podamos pedir una pistola prestada? -"Tengo un amigo, dijo el juez, ya lo llamo".
Fue el mismo asesino el que recibió la pistola que trajo un motoquero k, previamente se puso una careta de juez que traía en una pequeña mochila, nada debía quedar sujeto al azar.
Tomó el arma y entró al baño, el futuro asesinado no sospecho nada y lo dejó pasar, supuso que iría a orinar en el bidet mientras él estaba sentado en el inodoro. Ahí mismo recibió el balazo.
Fueron horas apenas las que tardó en acomodar el cuerpo contra la puerta del baño y salir por la cerradura dejando el cadáver atravesado para entorpecer el paso a los que vinieran cuando el se fuera.
Cerró tranquilamente la puerta y tuvo la precaución de dejar la llave puesta del lado de adentro para evitar que alguien pudiera entrar, "deberán llamar a un cerrajero si quieren pasar", pensó.
Instantes después salía nuevamente por la puerta principal, se había disfrazado de monja para pasar desapercibido. Saludó con simpatía a los porteros que no dudaron de nada, era de madrugada y suele andar lleno de gente el edificio a esas horas.
Saludo a la policía, saludo a la vigilancia del Palier, saludo a los gendarmes que casi le hacen la venia, saludo a la custodia, saludo a la prefectura. Nadie podía tener dudas de las visitas a esos departamentos a la madrugada ya que los habitantes son trabajadores de clase media, personas del montón, tipos comunes que suelen recibir visitas permanentemente a altas horas de la noche.
Subió a su Audi negro y se fué sin levantar sospechas, nadie vio nada, nadie se percató de nada, fue todo muy normal, lo habitual.
Después quieren hacer pasar este crimen por un suicidio. Estos k son de terror.
Nota presentada a la justicia por Yuyo Ludueña
Publicado por Raul ludueña en 13:42
MIÉRCOLES, 21 DE ENERO DE 2015
UN CRIMEN FRÍAMENTE CALCULADO Y RECONTRA CHEQUEADO.
http://notanasi.blogspot.com.ar/2015/01/un-crimen-friamente-calculado-y.html

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